Daniel Acosta de Binance: “Necesitamos reglas claras, no leyes hechas desde el miedo”

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¿Alguna vez te has preguntado por qué cada vez más personas prefieren guardar parte de sus ahorros en un celular antes que hacer fila en una sucursal tradicional? La industria cripto en nuestro país dejó de ser un asunto de programadores entusiastas para convertirse en una alternativa cotidiana de inclusión financiera y envío de dinero.

Lo más curioso es que, mientras la adopción en la calle corre a toda velocidad, las leyes van a paso de tortuga. En Colombia ya son más de seis millones de personas las que participan activamente en este mercado, superando con creces la cantidad de ciudadanos que invierten en la bolsa de valores local.

Conversamos con Daniel Acosta, flamante Head de Binance para Latinoamérica y nuevo integrante de la junta directiva de Alianza In Colombia (2026-2027), para desmenuzar las cifras reales de adopción, los dólares digitales y el debate regulatorio pendiente.

El salto de la billetera tradicional a los activos digitales

Para entender el fenómeno local basta mirar las cifras. En Colombia apenas cerca del 2% de la población invierte en acciones dentro del mercado financiero tradicional. En contraste, el ecosistema digital ya congrega a más de seis millones de usuarios.

Colombia se consolida actualmente como el quinto país con mayor adopción de activos digitales en América Latina.

“A pesar de la caída del precio de bitcoin y un mercado hacia la baja, seguimos viendo mucha adopción. Hoy Colombia está como el país número cinco a nivel regional en adopción cripto. Ya en cripto hay más o menos unas seis millones de personas en Colombia que tienen acceso al mercado, versus más o menos un 2% de la población que invierte en acciones”, explicó Daniel Acosta.

Pero ojo, porque este interés ya no responde a la especulación de comprar una moneda esperando volverse millonario de la noche a la mañana.

El verdadero motor son las soluciones de bolsillo: acceder a dólares digitales (stablecoins o monedas estables con paridad frente a divisas tradicionales), proteger los ahorros de la inflación y recibir remesas del exterior sin pagar comisiones desproporcionadas ni esperar días hábiles.

Composición de Pixelados creada con IA

¿Por qué la regulación colombiana se quedó rezagada frente a la región?

La falta de una ley integral de criptoactivos en Colombia obedece al archivo legislativo reiterado de proyectos por vencimiento de términos y falta de priorización en las agendas de gobierno, contrastando con marcos normativos ya consolidados en países vecinos como Brasil, Argentina, El Salvador o Bolivia.

Hoy en día, las plataformas operan bajo requerimientos de registro y reporte ante la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), además de pilotos experimentales previos en el sandbox de la Superintendencia Financiera. Dicho esto, las reglas de juego definitivas siguen en el limbo.

“No existe como tal una regulación de cripto, pero sí hoy operamos bajo un marco de registro con la UIAF y donde se hizo un sandbox de regulación con la Superfinanciera. Lo que pedimos desde la industria es un poco más de claridad y que se pueda acelerar un marco regulatorio incluyente. Que los reguladores nos vean más como socios y no que regulen desde el miedo“, enfatizó Acosta.

Y no es un detalle menor. Colombia ya acumula tres intentos fallidos de proyectos de ley en el Congreso. Como nos explicó Daniel, no se archivaron por una oposición técnica rotunda, sino porque quedaron sepultados en la agenda legislativa hasta vencerse sus plazos.

Mientras tanto, vecinos como Brasil o El Salvador ya fijaron reglas claras que atraen capital extranjero.

El rol de Alianza In y la transición hacia una superapp financiera

Con la designación de Daniel Acosta en la junta directiva de Alianza In para el periodo 2026-2027, el gremio de innovación y aplicaciones digitales refuerza su interlocución con el Estado.

La meta es sentar mesas técnicas que entiendan la tecnología detrás de las finanzas y permitan normativas claras.

Por si fuera poco, la plataforma busca evolucionar de una casa de cambio a una aplicación integral donde convivan la tokenización de activos del mundo real (acciones de Estados Unidos o metales preciosos) y herramientas cotidianas. Actualmente, la firma cuenta con más de 320 millones de usuarios en el mundo.

Como te venía contando, tener herramientas avanzadas sirve de poco si el usuario promedio no entiende cómo proteger su dinero. La verdadera barrera en América Latina sigue siendo la brecha educativa.

Frente a esto, iniciativas gratuitas y en español como Binance Academy o recorridos universitarios regionales buscan formar criterio financiero básico antes de dar cualquier clic. (Sí, porque la mejor defensa contra cualquier estafa sigue siendo la educación).

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¿No te sabías este dato?

La primera compra comercial documentada con una criptomoneda ocurrió el 22 de mayo de 2010, cuando el programador Laszlo Hanyecz pagó 10.000 bitcoins por dos pizzas familiares a domicilio. En aquel momento equivalían a unos 41 dólares; hoy ese mismo monto representaría cientos de millones de dólares, marcando el nacimiento del conocido Bitcoin Pizza Day.

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