Descubre cómo la IA transforma la seguridad urbana en Medellín y Colombia.
- De la cámara pasiva al análisis en tiempo real
- El caso Medellín: cuando la alerta suena antes de que pase el delito
- Trazabilidad contra el delito: cómo se persigue un fleteo en segundos
- Nube, automatización y ciberseguridad: lo que dejó ESS+ en Corferias
- Del temor a la utilidad: la tecnología como respaldo del ciudadano
- ¿Sabías que?
Durante años, la respuesta tradicional ante la inseguridad urbana en Colombia ha sido llenar las esquinas con cámaras de vigilancia. Sin embargo, tener miles de pantallas transmitiendo en vivo sirve de muy poco si el sistema depende exclusivamente de un operador humano mirando decenas de monitores simultáneamente. Cuando el delito ocurre, el video suele quedarse simplemente como un registro forense para lamentar lo sucedido o intentar reconstruir los hechos días después.
Para transformar ese modelo pasivo en un esquema de respuesta inmediata, la industria tecnológica está migrando hacia plataformas de gestión unificada e inteligencia artificial. En el marco de la reciente Feria Internacional de Seguridad ESS+, celebrada en las instalaciones de Corferias en Bogotá, la firma Genetec mostró cómo la analítica avanzada y la integración de sensores están permitiendo que ciudades como Medellín pasen de la simple grabación al control operativo en tiempo real.
Más información: ESS+ 2026 en Bogotá: IA, biometría y telemática marcan la nueva seguridad en Corferias
El salto tecnológico busca que la cámara deje de ser un testigo mudo y se convierta en una herramienta de reacción antes de que el sospechoso escape.

De la cámara pasiva al análisis en tiempo real
Ciudades colombianas como Medellín avanzan en seguridad urbana mediante la integración de inteligencia artificial, reconocimiento de placas y la plataforma unificada de Genetec. La tecnología permite detectar conductas de riesgo en tiempo real, emitir audios disuasivos automáticos y coordinar la respuesta policial antes de que los sospechosos escapen.
El cambio fundamental radica en la captura de datos estructurados. Los algoritmos actuales no solo procesan video; identifican patrones específicos como la presencia de armas de fuego o el consumo de sustancias en zonas restringidas. Cuando el sistema detecta una anomalía, no espera a que el operador la descubra por casualidad: genera una alerta prioritaria en la consola central y sugiere un protocolo de acción inmediato.
Esta integración guía al personal de monitoreo paso a paso, indicando la ubicación exacta del incidente, las cámaras periféricas involucradas y las patrullas de policía más cercanas para despachar apoyo.
Otros datos: Hay un multimillonario error en ciberseguridad que las empresas están ignorando: Lobitsky
El algoritmo avisa antes de que el operador pestañee.
El caso Medellín: cuando la alerta suena antes de que pase el delito
Uno de los despliegues más avanzados en el país lo lidera la Secretaría de Seguridad de Medellín. La entidad utiliza analítica de video no solo para combatir el crimen de alto impacto, sino para la recuperación del espacio público y la prevención de conductas antisociales.
Jerónimo Jurado Uribe, ingeniero de ventas para Genetec en Colombia, explica que el sistema permite programar respuestas automatizadas según el tipo de evento:
- Audios disuasivos automáticos: Si los sensores detectan a personas consumiendo narcóticos o arrojando basuras en horarios no permitidos, el sistema activa perifoneo remoto. El mensaje le recuerda al ciudadano que la zona está siendo monitoreada y que la infracción conlleva sanciones económicas.
- Recuperación de zonas comunes: La advertencia sonora inmediata genera control social, logrando que los infractores se desplacen y la ciudadanía vuelva a transitar con tranquilidad por parques y plazas.
Esa voz parlante que sale de la cámara en la esquina es el equivalente digital del antiguo silbato del celador de barrio, pero respaldada por un centro de cómputo conectado.
Otros datos: Seguridad 4G: EZVIZ apuesta por la vigilancia sin WiFi
Trazabilidad contra el delito: cómo se persigue un fleteo en segundos
Frente a delitos de alta velocidad como el fleteo o el hurto de vehículos, la coordinación tecnológica ha reducido drásticamente los tiempos de respuesta. La clave está en la unificación de las cámaras convencionales con los sistemas de Reconocimiento Automático de Placas (LPR).
Cuando se reporta un robo, los operadores no rastrean manualmente calle por calle. La plataforma cruza la última ubicación registrada por los radares LPR con la red de videovigilancia perimetral, permitiendo reconstruir la ruta de escape en segundos. Esta trazabilidad en tiempo real permite posicionar cuadrantes de policía más adelante en la vía para interceptar el vehículo antes de que los delincuentes ingresen a sus zonas de refugio.
El fleteo pierde efectividad cuando cada semáforo lee la placa antes de que la moto cambie de carril.
Nube, automatización y ciberseguridad: lo que dejó ESS+ en Corferias
Durante la exhibición en el pabellón de Corferias, la compañía presentó avances para que los centros de monitoreo corporativos y gubernamentales modernicen su infraestructura de forma progresiva. Con la versión Security Center SaaS y el dispositivo de alta densidad Cloudlink 2210, las entidades pueden migrar hacia arquitecturas híbridas o en la nube sin necesidad de desechar las cámaras e inversión física que ya tienen instalada.
Más datos: Los hogares seguros del futuro no tendrán más ojos: tendrán mejores datos
En paralelo, la automatización de la plataforma Security Center 5.14 reduce tareas repetitivas y blinda la infraestructura contra ataques informáticos. Al tratarse de redes que manejan datos sensibles y reconocimiento facial, la ciberseguridad del sistema se gestiona bajo esquemas de encriptación conjunta entre el desarrollador del software y la entidad pública.
Del temor a la utilidad: la tecnología como respaldo del ciudadano
Existe un debate recurrente sobre si la proliferación de sensores en las calles constituye un esquema de vigilancia invasivo. Sin embargo, la percepción ciudadana cambia cuando los registros audiovisuales se convierten en herramientas de apoyo personal.
Las grabaciones de la red pública son utilizadas frecuentemente por los ciudadanos como evidencia forense ante aseguradoras en accidentes de tránsito o para esclarecer disputas de movilidad. Adicionalmente, los canales digitales permiten que la comunidad aporte videos capturados desde sus teléfonos móviles para nutrir los expedientes de investigación, transformando la videovigilancia en un ejercicio colaborativo de protección urbana.
¿Sabías que?
El primer circuito cerrado de televisión (CCTV) del mundo no se instaló para cuidar una calle ni para vigilar un banco, sino para observar el lanzamiento de un cohete militar sin poner en riesgo vidas humanas. Sucedió en 1942 en Peenemünde, Alemania, cuando el ingeniero Walter Bruch diseñó un sistema de cámaras de tubo para que los científicos pudieran monitorear la ignición y despegue de los misiles V-2 desde la seguridad de un búnker blindado.
La tecnología tardó más de dos décadas en saltar a la seguridad ciudadana. Fue en 1968 cuando la ciudad de Olean, Nueva York, instaló las primeras cámaras en su calle principal para combatir el crimen minorista, aunque en ese entonces las imágenes se transmitían en blanco y negro a monitores de tubo que requerían que un oficial de policía estuviera sentado frente a ellas las 24 horas del día.