La biometría quiere jugar de defensa en el fútbol. ¿Le alcanza?.
Buscar la entrada en el celular, aumentar el brillo de la pantalla y esperar que el lector reconozca el código QR podría dejar de ser parte del ritual de ir al fútbol. En Brasil, los aficionados del Flamengo ya pueden acceder al estadio utilizando algo que difícilmente olvidarán en casa: su propio rostro.
Ahora, el club brasileño quiere llevar esa tecnología mucho más lejos. En alianza con VU, una empresa especializada en identidad digital y ciberseguridad, prepara una plataforma capaz de gestionar más de 3 millones de identidades biométricas. El objetivo es facilitar la experiencia de los hinchas, reforzar los controles de seguridad y abrir la puerta a nuevos servicios digitales. Pero también surge una pregunta inevitable: ¿podría el reconocimiento facial convertirse en una herramienta para acabar con la violencia en el fútbol?
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Así funciona la biometría que permite entrar al estadio con tu cara
La idea es sencilla: en lugar de depender de una entrada física o de un código en el teléfono, el aficionado registra previamente sus datos y su rostro en una plataforma. Cuando llega al estadio, una cámara compara sus características faciales con la información almacenada y verifica si tiene un acceso autorizado.
En el caso de Flamengo, el proceso ya forma parte de la compra de entradas. Los hinchas deben realizar su registro biométrico antes de adquirir los boletos y, una vez completado, pueden utilizar el reconocimiento facial para ingresar al Maracaná. Eso sí, el club también exige presentar un documento original con fotografía.
No se trata de una tecnología completamente nueva en Brasil. La Ley General del Deporte, aprobada en 2023, estableció la identificación biométrica como parte del control de acceso en estadios con capacidad superior a 20.000 espectadores.
La novedad del proyecto con VU está en lo que podría suceder después de cruzar la puerta.
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La compañía plantea desarrollar una identidad digital que no sirva únicamente para entrar a un partido. En el futuro, esa misma identificación podría utilizarse para acceder a plataformas del club, consultar beneficios, comprar productos oficiales e incluso realizar pagos mediante reconocimiento facial.
Sebastián Stranieri, CEO de VU, explica que la intención es construir una infraestructura que permita reutilizar una identidad previamente validada en diferentes servicios digitales.
Por ahora, esas aplicaciones adicionales forman parte de las etapas previstas. La infraestructura anunciada está preparada para más de 3 millones de identidades, lo que no significa que esa cantidad de aficionados ya se encuentre registrada.
¿Puede el reconocimiento facial acabar con la violencia en el fútbol?
La tecnología puede aportar algo que los controles tradicionales no siempre consiguen: verificar que la persona que intenta ingresar sea realmente quien está autorizada para hacerlo.
Esto también permite fortalecer la identificación de individuos que tengan restricciones de acceso o requerimientos judiciales, siempre que los sistemas estén conectados legalmente con las bases de información correspondientes.
Y ya existen resultados concretos.
El 12 de abril de 2026, durante un partido entre Corinthians y Palmeiras, las autoridades de São Paulo detuvieron a cinco personas buscadas por la justicia que intentaban ingresar al estadio del Corinthians.
Según el Gobierno de São Paulo, el sistema de reconocimiento facial del programa Muralha Paulista permitió identificar a los sospechosos mediante el cruce de imágenes con el Banco Nacional de Órdenes de Captura. Una vez detectados, los policías encargados de la seguridad del encuentro intervinieron para realizar las detenciones.
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Este caso demuestra que la biometría puede convertirse en una herramienta útil para las autoridades. Sin embargo, existe una diferencia importante entre identificar a una persona buscada por la justicia y evitar que se produzcan actos violentos.
El reconocimiento facial no puede determinar si alguien iniciará una pelea, agredirá a otro aficionado o participará en un enfrentamiento después del partido.
Tampoco soluciona por sí solo los incidentes que ocurren en las calles cercanas a los escenarios deportivos, donde pueden enfrentarse grupos de hinchas que nunca ingresaron al estadio.
Su verdadero potencial está en mejorar los controles de acceso, dificultar la suplantación de identidad y facilitar la aplicación de restricciones previamente establecidas.
Por eso, aunque la biometría puede formar parte de una estrategia para reducir riesgos, todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que esta tecnología, por sí sola, acabará con la violencia en el fútbol.
El precio invisible de convertir tu rostro en una entrada
Entregar el rostro para ingresar a un estadio parece un intercambio sencillo. Sin embargo, no es lo mismo perder una contraseña que tener comprometida la información biométrica.
Una contraseña puede cambiarse. Las características de tu rostro, no.
Por esa razón, almacenar información biométrica de millones de personas exige medidas de seguridad, transparencia y mecanismos claros sobre quién puede utilizar esos datos y durante cuánto tiempo.
En febrero de 2025, la Autoridad Nacional de Protección de Datos de Brasil (ANPD) abrió procesos de fiscalización sobre 23 clubes de fútbol, incluido Flamengo, tras identificar indicios de irregularidades relacionadas con la transparencia y el tratamiento de información biométrica, especialmente de niños y adolescentes. Esto no equivale a una determinación definitiva de incumplimiento.
Existe otro desafío: los sistemas de reconocimiento facial también pueden equivocarse.
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) ha documentado que los algoritmos pueden producir falsos positivos, cuando confunden a dos personas, y falsos negativos, cuando no reconocen correctamente a alguien. Su rendimiento puede variar según la calidad de las imágenes y las características del algoritmo utilizado.
Esto significa que los estadios necesitan procedimientos para resolver errores de identificación sin perjudicar injustamente a los aficionados.
¿Qué viene después para los hinchas?
El proyecto de Flamengo apunta hacia una experiencia en la que una misma identidad digital pueda acompañar al aficionado durante buena parte de su relación con el club.
Imagina comprar una camiseta oficial, utilizar beneficios de tu membresía o autenticarte en una aplicación sin crear una cuenta diferente para cada servicio. Esa es la experiencia que VU y Flamengo buscan hacer posible a través de su nueva infraestructura.
La propuesta también contempla una mayor autonomía del club en la administración de su base de identidades digitales, con la intención de reducir progresivamente la dependencia operativa de terceros.
Lo que sí está ocurriendo es un cambio en la función de la biometría: de ser un mecanismo para comprobar quién entra al estadio, comienza a proyectarse como una credencial para acceder a diferentes servicios.
Y mientras esa evolución toma forma, el desafío de fondo será conseguir que los aficionados puedan disfrutar de sus beneficios sin sacrificar la privacidad ni asumir que una cámara puede reemplazar todas las medidas necesarias para mantener la seguridad.
¿Sabías que?
En abril de 2025, la Arena Castelão, uno de los principales estadios de Brasil, ya contaba con 145.513 personas registradas en su sistema de reconocimiento facial. Durante un encuentro entre Fortaleza y Racing por la Copa Libertadores, dos personas con órdenes de captura vigentes fueron detenidas, de acuerdo con la Empresa de Tecnología de la Información de Ceará (Etice).
El caso muestra cómo estos sistemas pueden apoyar el trabajo de las autoridades en eventos deportivos masivos. Sin embargo, también recuerda que la seguridad no depende exclusivamente del reconocimiento facial: la tecnología proporciona información, pero las decisiones y las intervenciones siguen necesitando protocolos y personal capacitado.