Teknei integra el BPO de Indra para crecer en Latinoamérica.
- La compra no ocurrió ahora: ahora comienza la apuesta fuerte por Latam
- Teknei acaba de hacerse mucho más grande
- Por qué México, Colombia y Perú son algo más que tres puntos en el mapa
- El verdadero experimento está en juntar 5.000 personas con automatización e IA
- Qué cambia para trabajadores, clientes e Indra
- ¿Sabías que?
Crecer en un nuevo mercado puede significar abrir oficinas, contratar equipos y conseguir clientes uno por uno. Teknei escogió una ruta considerablemente más rápida: comprar una operación que ya tenía todo eso funcionando.
La compañía está acelerando su expansión en México, Colombia y Perú después de integrar el negocio de Business Process Outsourcing (BPO) adquirido a Indra. El movimiento incorpora más de 5.000 profesionales a escala global y lleva a Teknei, según sus cifras actuales, por encima de los 8.200 trabajadores y los 350 millones de euros de volumen de negocio.
Pero el tamaño es solo una parte de la historia. Teknei quiere utilizar esa nueva escala para transformar servicios tradicionalmente intensivos en trabajo humano mediante automatización, analítica avanzada e inteligencia artificial. Y ahí aparece la parte más interesante de la operación: qué cambia cuando un negocio construido alrededor de miles de personas comienza a apoyarse cada vez más en máquinas capaces de ejecutar parte del trabajo.
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La compra no ocurrió ahora: ahora comienza la apuesta fuerte por Latam
Aunque el anuncio de agosto pone el foco en el lanzamiento de la nueva oferta de BPO en América Latina, la compra comenzó varios meses atrás.
Indra y Teknei alcanzaron el acuerdo en diciembre de 2025 por 96,6 millones de euros. La operación incluía las unidades de BPO de España, Colombia, Italia, Perú, México, Chile y Portugal, junto con contratos, tecnología y la transferencia de más de 5.000 profesionales alrededor del mundo.
El proceso terminó de cerrarse el 30 de abril de 2026, según Teknei, que comunicó oficialmente la conclusión de la adquisición el 5 de mayo.
Por eso, lo que ocurre ahora no es una segunda compra. Es la siguiente etapa: integrar esa capacidad y convertirla en una plataforma de crecimiento regional, especialmente en México, Colombia y Perú.
Teknei asegura que mantendrá la continuidad para los clientes heredados mientras incorpora a esos servicios sus capacidades en automatización, datos e IA. En términos empresariales, la adquisición le permite saltarse varias pantallas del crecimiento orgánico: en vez de empezar desde cero, recibe equipos, contratos, infraestructura y conocimiento operativo que ya estaban funcionando.
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Teknei acaba de hacerse mucho más grande
Antes de cerrar la operación, Teknei informó que había terminado 2025 con una facturación superior a 150 millones de euros. Ahora la compañía sitúa su volumen de negocio por encima de los 350 millones de euros y habla de 8.200 profesionales dentro de su estructura.
No conviene convertir esas cifras directamente en un porcentaje de crecimiento: facturación anual y volumen de negocio reportado después de una adquisición no son necesariamente métricas comparables en las mismas condiciones.
Lo que sí puede afirmarse es que la escala de la compañía cambió sustancialmente.
Y Teknei quiere que esto sea apenas una etapa. Su plan estratégico contempla alcanzar una facturación de 1.000 millones de euros en 2030, un objetivo que ya aparecía en el acuerdo original con Indra.
La compra también amplía su exposición a sectores donde el BPO tiene operaciones complejas y altamente reguladas, como banca, seguros y administración pública. La compañía menciona entre sus clientes a organizaciones como BBVA, Santander, HSBC, Banamex, Scotiabank y Movistar, entre otras.
El desafío ya no será simplemente crecer. Será integrar una organización bastante mayor sin perder clientes, calidad de servicio ni agilidad durante el proceso.
Comprar escala es rápido. Digerirla correctamente suele ser la parte complicada.
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Por qué México, Colombia y Perú son algo más que tres puntos en el mapa
El foco latinoamericano tampoco ocurre en un vacío.
El outsourcing de atención y procesos empresariales lleva años aprovechando factores como costos operativos, disponibilidad de talento y cercanía horaria con Estados Unidos. La expansión del nearshoring ha aumentado todavía más el atractivo de algunos mercados de América Latina para compañías que buscan operaciones próximas geográficamente sin mantenerlas internamente.
Una estimación de Grand View Research sitúa el mercado latinoamericano de outsourcing de call y contact centers en unos US$11.516 millones durante 2024 y proyecta que podría alcanzar aproximadamente US$20.415 millones en 2030, con un crecimiento anual compuesto cercano al 10,7%.
La precisión importa: esa cifra corresponde específicamente a call y contact centers, no a todo el universo del BPO.
Aun así, muestra la dirección del mercado. Cada vez se externalizan operaciones más complejas y el proveedor ya no compite únicamente por ofrecer personas atendiendo teléfonos a menor costo.
Empieza a competir también por qué puede automatizar, qué información puede extraer de las interacciones y cuánto puede mejorar un proceso utilizando software.
Ese cambio encaja especialmente bien con la propuesta que Teknei quiere llevar a México, Colombia y Perú.
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El verdadero experimento está en juntar 5.000 personas con automatización e IA
Hablar de inteligencia artificial dentro de un comunicado empresarial en 2026 prácticamente dejó de ser noticia por sí mismo. La pregunta útil es qué pretende hacer realmente con ella.
Teknei plantea combinar las operaciones adquiridas con automatización robótica de procesos (RPA), analítica avanzada, hiperautomatización e inteligencia artificial.
En un BPO eso puede traducirse en cosas bastante concretas.
Un sistema puede resumir conversaciones, clasificar solicitudes antes de enviarlas a una persona, consultar información mientras un agente atiende a un cliente, automatizar procedimientos repetitivos de back office o analizar grandes cantidades de interacciones para encontrar patrones que manualmente serían difíciles de detectar.
La IA también abre la posibilidad de utilizar agentes de software capaces de ejecutar secuencias completas de tareas con mayor autonomía.
Eso no significa que Teknei haya demostrado ya que su nueva operación sea más eficiente gracias a esas tecnologías. Por ahora es la estrategia de la compañía, no un resultado medido de la integración.
Y existe una tensión inevitable: la empresa acaba de sumar miles de trabajadores mientras anuncia que quiere automatizar más procesos.
No es necesariamente contradictorio. Una operación más grande puede necesitar muchas personas incluso mientras automatiza ciertas tareas, y parte del impacto puede aparecer como un cambio en lo que hacen esos trabajadores: menos ejecución manual, más supervisión, resolución de excepciones o tareas especializadas.
Lo que todavía no sabemos es cuál será el balance real entre productividad, transformación de puestos y necesidades de personal.
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Qué cambia para trabajadores, clientes e Indra
Para Teknei, la consecuencia es bastante clara: ahora dispone de una plataforma mucho mayor para vender servicios BPO y, al mismo tiempo, introducir servicios tecnológicos propios dentro de esas operaciones.
Para los clientes, la compañía promete continuidad durante la transición. Eso es importante porque cambiar de dueño no hace que una nómina, una atención al cliente o un proceso bancario pueda detenerse mientras alguien reorganiza el organigrama.
También existe una protección concreta para quienes pasaron de Indra a Teknei. El acuerdo original incluye una cláusula social que garantiza el mantenimiento de los puestos transferidos durante al menos dos años después del cierre, además de conservar las condiciones laborales y la antigüedad de esos profesionales.
Ese compromiso resulta especialmente relevante precisamente porque la automatización forma parte central de la estrategia anunciada.
Para Indra, en cambio, la lógica es prácticamente inversa. La compañía explicó que la venta forma parte de su plan para simplificar su perímetro y concentrar inversión en áreas consideradas prioritarias, como Defensa, Aeroespacio y tecnologías digitales avanzadas.
Una empresa sale de un negocio operativo para concentrarse en otros sectores. La otra compra ese negocio porque cree que puede hacerlo crecer incorporándole tecnología.
Ese cruce explica mejor la operación que cualquier colección de adjetivos corporativos.
¿Sabías que?
Más de la mitad de las horas de trabajo que actualmente se realizan en América Latina podrían, desde un punto de vista técnico, automatizarse utilizando inteligencia artificial y otras tecnologías que ya existen, según un estudio publicado por McKinsey Global Institute en julio de 2026. Los agentes impulsados por IA concentran buena parte de ese potencial.
Eso no significa que la mitad de los empleos vaya a desaparecer: McKinsey advierte expresamente que habla de viabilidad técnica, no de una predicción de adopción ni de pérdida de puestos de trabajo. La diferencia es fundamental y ayuda a entender el desafío que ahora tiene Teknei: integrar miles de profesionales justo cuando el BPO entra en una etapa donde la pregunta ya no es solamente qué proceso puede externalizarse, sino qué parte de ese proceso seguirá haciendo una persona y cuál terminará haciendo junto a una máquina.