Coca-Cola renovó sus empaques en Colombia.
Cambiar la imagen de una marca reconocible a varios metros de distancia tiene su truco. Si se modifica demasiado, puede perder aquello que la hace familiar; si se toca muy poco, probablemente nadie note que hubo un cambio. Coca-Cola decidió jugar precisamente en ese punto medio.
La compañía comenzó a desplegar en Colombia una nueva identidad para Coca-Cola Sabor Original y Coca-Cola Zero. No hay un logotipo completamente nuevo ni un abandono del rojo que ha acompañado a la marca durante generaciones. La estrategia consiste, más bien, en reorganizar esas piezas conocidas y darles mayor protagonismo.
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El resultado ya comenzó a aparecer en tiendas del país. Y aunque Sabor Original también cambia, es en Coca-Cola Zero donde la diferencia resulta mucho más fácil de detectar.
¿Qué cambió en la nueva imagen de Coca-Cola?
Coca-Cola comenzó a distribuir en Colombia nuevos empaques para Sabor Original y Zero. La compañía mantiene su histórico logotipo, pero refuerza tres elementos: el rojo, la escritura Spencerian y la cinta dinámica. Zero adopta ahora el rojo como base, aunque conserva detalles negros para diferenciarse.
La primera aclaración es importante: Coca-Cola no cambió su famoso logotipo por uno nuevo. La escritura estilizada que identifica a la bebida continúa allí y, de hecho, ahora tiene una presencia más destacada.
Lo mismo ocurre con la cinta dinámica, esa onda que ha aparecido de diferentes maneras en la identidad de Coca-Cola durante décadas. En los nuevos empaques deja de comportarse como un detalle secundario y adquiere mayor peso en la composición.
El tercer ingrediente es, inevitablemente, el rojo.
En vez de crear universos visuales demasiado separados para cada producto, Coca-Cola está utilizando su color más reconocible como una especie de hilo conductor. Sabor Original y Zero pasan así a verse más claramente como integrantes de la misma familia.
Es un rediseño que se parece menos a comprar muebles nuevos y más a reorganizar la sala: las piezas principales siguen siendo conocidas, pero ahora llaman la atención de otra manera.
Coca-Cola Zero es donde más fácil se nota el cambio
En Coca-Cola Sabor Original, el rojo continúa dominando el empaque. La diferencia está en una presencia más fuerte del logotipo Spencerian y de la cinta dinámica.
Coca-Cola Zero recibe una transformación visual más evidente.
La versión sin azúcar utiliza ahora el rojo como base de su identidad, acercándose mucho más a Sabor Original. El negro no desaparece, pero pasa a funcionar como elemento diferenciador.
En las latas, por ejemplo, la cinta dinámica negra adquiere mayor protagonismo. Las botellas mantienen la tapa negra y la denominación Coca-Cola Zero también gana presencia para facilitar su identificación.
Eso significa que mirar únicamente el color predominante desde lejos ya no será suficiente para distinguir las dos versiones con la misma rapidez de antes. Habrá que prestar atención a esos elementos negros y al nombre del producto.
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La intención detrás de esa decisión parece clara: antes de comunicar qué variante tiene una persona enfrente, el empaque quiere comunicar que todas pertenecen a Coca-Cola.
El cambio de Coca-Cola no nació exclusivamente para Colombia
Aunque las nuevas presentaciones están comenzando a circular ahora en el mercado colombiano, el movimiento forma parte de una renovación mucho más amplia.
The Coca-Cola Company presentó en julio de 2026 un nuevo sistema de identidad visual global destinado a extenderse por más de 200 mercados. La estrategia también gira alrededor de elementos históricos como el rojo y blanco, la cinta dinámica y el logotipo Spencerian.
Colombia está recibiendo, por tanto, la aplicación local de esa identidad global y no un rediseño creado específicamente para el país.
Eso también ayuda a entender por qué la compañía habla de una “evolución” en lugar de una ruptura. Coca-Cola está trabajando con activos que llevan décadas —y en algunos casos más de un siglo— formando parte de la marca.
La escritura Spencerian es quizá el mejor ejemplo. Su origen se remonta prácticamente al nacimiento de Coca-Cola, y la compañía ha conservado una versión reconocible de ese estilo desde finales del siglo XIX.
A sus 140 años, el logo todavía no parece tener muchas ganas de jubilarse.
Las nuevas Coca-Cola ya comenzaron a aparecer en Colombia
Las presentaciones renovadas de Coca-Cola Sabor Original y Coca-Cola Zero ya circulan en Colombia.
Eso no significa que todas las botellas y latas del país cambiarán de un día para otro. La compañía confirmó que el nuevo diseño continuará llegando progresivamente a los distintos formatos y tamaños disponibles dentro de su portafolio.
Durante ese proceso pueden convivir temporalmente empaques con la imagen anterior y unidades con la nueva identidad.
La presentación del cambio también saldrá de neveras y estanterías.
Como parte de la campaña en Colombia, Coca-Cola anunció que llevará la nueva identidad a la Torre Colpatria, uno de los edificios más reconocibles de Bogotá. Su fachada proyectará durante varios días una composición protagonizada por el rojo, la cinta dinámica y el logotipo de la compañía.
Es una manera bastante literal de demostrar la estrategia detrás del rediseño: tomar símbolos que ya reconoce prácticamente cualquiera y hacerlos todavía más difíciles de ignorar.
¿Sabías que?
La cinta dinámica que vuelve a ganar protagonismo en la nueva imagen tiene raíces de hace casi siete décadas. A finales de los años 50, Coca-Cola comenzó a utilizar alrededor de su logotipo una forma conocida como fishtail o “cola de pez”, uno de los antecedentes gráficos de la onda que posteriormente evolucionaría dentro de su identidad.
Eso hace que uno de los elementos utilizados para modernizar Coca-Cola en 2026 provenga precisamente de su propio archivo visual. La renovación funciona así: menos como un borrón y cuenta nueva y más como una recuperación de símbolos históricos para construir una imagen capaz de sentirse diferente sin dejar de parecer Coca-Cola.