Conseguir productos de cuidado personal para los más pequeños de la casa suele basarse en una sola variable: la confianza. Cuando los padres buscan un champú, una colonia o una crema para la colita de su bebé, confían en que las fórmulas han pasado por rigurosas pruebas dermatológicas y cuentan con todos los sellos de seguridad sanitaria.
Sin embargo, la inmediatez de las compras por redes sociales y la aparición de cuentas comerciales no verificadas se han convertido en un recurso que los estafadores están usando para engañar a las familias colombianas.
La compañía Bivien (Belleza Express S.A.), propietaria de la marca infantil Arrurrú, encendió las alarmas en el país al detectar perfiles falsos en Instagram, Facebook y TikTok que suplantan a la compañía. Estas cuentas están utilizando de forma fraudulenta la imagen corporativa de la marca para vender productos piratas, imitaciones de baja calidad e incluso referencias “inventadas” que ni siquiera existen en el catálogo oficial de la empresa.
Otros datos: Truecaller lleva a otro nivel su batalla contra las estafas telefónicas
Al tratarse de productos destinados a la piel sensible de bebés y niños, el riesgo va mucho más allá de perder dinero en una compra por internet; representa una amenaza directa para la salud de los menores.
La trampa digital: productos inventados y sin registro INVIMA
Bivien (Belleza Express S.A.) denunció que estos perfiles falsos en redes sociales venden productos no autorizados o imitaciones de su marca infantil Arrurrú. La compañía advirtió que estos artículos representan un riesgo para la salud de bebés y niños.
El principal problema de estos productos falsos es que se desconoce por completo su origen, la trazabilidad de sus insumos y las condiciones sanitarias en las que fueron fabricados o almacenados. Ninguna de estas imitaciones cuenta con la Notificación Sanitaria Obligatoria (NSO) otorgada por el INVIMA, ni con el respaldo de pruebas dermatológicas o avales pediátricos.
Para cazar incautos, los estafadores no solo clonan los empaques tradicionales, sino que han puesto en circulación inventos como “mantequillas corporales”, “splash capilares” o fragancias con brillantina (glitter) y colorantes intensos. Si un frasco para bebé parece una bola de discoteca o un accesorio de utilería, esa es la primera señal de alerta para cerrar la pestaña y no comprar.
Más sobre ciberseguridad: Capturas de pantalla falsas, la trampa con la que están estafando a las personas
El catálogo real: qué productos SÍ fabrica la marca oficialmente
Para evitar caer en engaños, el fabricante aclaró de forma taxativa cuáles son las únicas líneas que produce y distribuye bajo el sello Arrurrú en Colombia.
El portafolio oficial autorizado incluye exclusivamente:
- Línea de baño y cabello: Champú, baño líquido, fórmula 2 en 1 (champú y baño) y jabón en barra.
- Cuidado corporal y protección: Cremas hidratantes, crema para la colita, aceite corporal y toallitas húmedas.
- Fragancias y kits: Colonias tradicionales y estuchería especial que combina estas referencias.
Cualquier otro producto presentado como “gel de baño”, “splash con purpurina” o cosméticos con colorantes artificiales es un producto falso que no pertenece a la marca.
Lista de chequeo: cómo verificar el empaque original y evitar sorpresas
Antes de aplicar cualquier producto sobre la piel de un niño, es fundamental revisar detalladamente la etiqueta del envase. Los delincuentes suelen descuidar pequeños detalles tipográficos o de impresión que delatan la falsificación.
Al revisar la botella, verifica que contenga la información del fabricante original:
- Datos del fabricante: Debe figurar explícitamente el nombre de Belleza Express S.A. y su dirección en Cali (Calle 36 No. 134-301, km 6 vía Jamundí).
- Identificadores de lote: Número de lote legible, fecha de fabricación, fecha de vencimiento y código de barras.
- Registro sanitario e ingredientes: Listado completo de insumos, precauciones de uso y el número de código NSO del INVIMA.
- Empaque icónico: Presencia del logo de Bivien y la tradicional tapa sonajero en las referencias que la incluyen.
Otros datos: La estafa con IA para vaciar tus cuentas en tiempos de declaración de renta
La famosa tapa sonajero no solo entretiene al bebé durante el baño, sino que hoy funciona como un sello de autenticidad frente a los imitadores. De igual forma, se recomienda desconfiar de publicaciones con precios sospechosamente bajos o empaques con faltas de ortografía.
Acciones legales y líneas de reporte para familias afectadas
Juan Martin Ramírez, director de Mercadeo de Bivien, confirmó que la compañía activó sus protocolos de ciberseguridad, recopiló evidencia de los perfiles fraudulentos e inició acciones legales y solicitudes de retiro de contenido ante las autoridades competentes.
Si identificas una cuenta sospechosa o compraste por error un producto dudoso, puedes enviar fotografías del envase, el número de lote y el enlace del perfil vendedor al correo protecciondemarca@bivien.com, escribir al WhatsApp 320 787 4682 o llamar a la línea gratuita 01 8000 94 44 44. En caso de que el menor presente alguna reacción alérgica o irritación, la indicación médica inmediata es suspender el uso y acudir a un centro de salud.
¿Sabías que?
El uso de la música y las canciones de cuna para calmar a los niños tiene miles de años, pero la palabra “Arrurrú” posee un origen lingüístico fascinante que conecta a Colombia con la España medieval. La expresión proviene del verbo árabe hispánico al-rurru, que significa “arrullar” o “cantar para adormecer”, una voz onomatopéyica que imitaba el sonido suave y rítmico que hacían las madres al mecer a los recién nacidos.
Ese término cruzó el Atlántico durante la época colonial y se arraigó tan profundamente en el folclor del pacífico y el centro de Colombia que terminó convirtiéndose en el nombre de la nana más famosa del país… y décadas más tarde, en la marca de cuidado infantil que hoy forma parte de la rutina diaria de millones de hogares.