No todos requieren el mismo cuidado. Conozca cuándo hacer mantenimiento a sus electrodomésticos.
- No existe un calendario único para todos los electrodomésticos
- Nevera, lavadora o aire acondicionado: la frecuencia puede cambiar bastante
- Las señales que pueden adelantar el mantenimiento
- Antes de llamar al técnico, hay cosas que puede revisar
- Hacer mantenimiento antes de que aparezca la falla
- ¿Sabías que?
Una nevera que ya no enfría como antes, una lavadora que estrenó un ruido que nadie invitó a la casa o un aire acondicionado que necesita más tiempo para alcanzar la temperatura pueden estar haciendo algo más que incomodar: también pueden advertir que llegó el momento de revisar el equipo.
La pregunta difícil es cada cuánto hay que hacer mantenimiento a los electrodomésticos. Y la respuesta corta es que no existe una fecha que funcione para todos. El tipo de aparato, el modelo, la intensidad de uso, las condiciones del lugar donde funciona y las recomendaciones del fabricante determinan cuándo necesita limpieza, revisión o mantenimiento profesional.
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No existe un calendario único para todos los electrodomésticos
Pensar en una revisión cada seis meses o una vez al año puede ser una referencia útil para algunos equipos, pero convertir esos periodos en una regla para cualquier electrodoméstico sería un error.
Hay aparatos que requieren tareas de limpieza frecuentes, otros pueden medir sus necesidades por ciclos de uso y algunos necesitan intervenciones profesionales con intervalos diferentes. Incluso dos productos de la misma categoría pueden tener recomendaciones distintas.
Por eso, el primer lugar para buscar una respuesta no debería ser una regla genérica de internet sino el manual del modelo que tiene en casa.
No todos los electrodomésticos requieren el mismo mantenimiento ni con la misma frecuencia. Factores como el tipo de equipo, la intensidad de uso y las condiciones del hogar determinan los cuidados que necesita cada uno. Por eso, seguir las recomendaciones del fabricante es fundamental para mantenerlos funcionando adecuadamente”
Deyby Parra, especialista de Producto de Mabe
Y parece que ese manual no siempre recibe demasiada atención. En una encuesta realizada por Ipsos para el American Cleaning Institute en 2022, el 36 % de los adultos consultados en Estados Unidos dijo no estar familiarizado con las recomendaciones del fabricante para limpiar y mantener electrodomésticos como refrigeradores, lavadoras, secadoras o sistemas de climatización. El dato corresponde específicamente a consumidores estadounidenses y no debe extrapolarse a Colombia.
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Nevera, lavadora o aire acondicionado: la frecuencia puede cambiar bastante
Las propias recomendaciones de los fabricantes muestran por qué resulta difícil establecer una sola periodicidad.
En Pixelados hablamos con expertos y nos recomendaron realizar cada seis meses su servicio de mantenimiento preventivo para determinados refrigeradores. También nos dijeron que algunos modelos de lavadora muestran una alerta de limpieza del tambor después de aproximadamente 40 ciclos.
| Electrodoméstico | Ejemplo de recomendación | Qué significa |
|---|---|---|
| Nevera | Mantenimiento preventivo cada seis meses en determinados refrigeradores | No debe asumirse como regla para todas las neveras |
| Lavadora | Algunos modelos avisan después de unos 40 ciclos | El mantenimiento también puede depender de cuánto se utiliza el equipo |
| Aire acondicionado | Algunos modelos recomiendan limpiar el filtro cada dos semanas | Una tarea de limpieza puede necesitar mucha más frecuencia que una revisión técnica |
| Aire acondicionado convencional | Se recomienda revisión profesional anual en determinadas líneas | El mismo equipo puede tener varios calendarios de mantenimiento |
En otras palabras: el electrodoméstico importa, pero el modelo importa todavía más.
También conviene separar mantenimiento de limpieza cotidiana. Un refrigerador, por ejemplo, puede necesitar atención frecuente para derrames, alimentos vencidos o suciedad y, al mismo tiempo, tener otra periodicidad para una limpieza profunda o un mantenimiento técnico. Expertos recomiendan una limpieza profunda de parrillas y contenedores al menos una vez al año en determinados refrigeradores, junto con revisiones más frecuentes de suciedad y residuos.

Las señales que pueden adelantar el mantenimiento
El calendario no es el único que manda. Un electrodoméstico puede empezar a comportarse de forma diferente antes de llegar a la próxima revisión programada.
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Entre las señales a las que conviene prestar atención están:
- Pérdida de rendimiento: una nevera que enfría menos, una lavadora que deja la ropa en condiciones diferentes o un aire acondicionado que tarda más en alcanzar la temperatura;
- Ruidos nuevos o persistentes: especialmente cuando no formaban parte del comportamiento habitual del aparato;
- Vibraciones excesivas: sobre todo si aparecen de repente o continúan después de comprobar condiciones básicas como la nivelación;
- Fugas de agua u otros líquidos;
- Olores inusuales;
- Tiempos de funcionamiento diferentes a los habituales;
- Filtros, ventilaciones o zonas de circulación de aire visiblemente obstruidas;
- Códigos de error o alertas que permanecen después de seguir las instrucciones del fabricante.
Eso no significa que cualquier sonido sea una sentencia de muerte para el electrodoméstico. Una nevera, por ejemplo, produce zumbidos, clics y otros sonidos durante su funcionamiento normal. Lo importante es detectar un cambio respecto a cómo se comportaba habitualmente el equipo, especialmente cuando viene acompañado de una pérdida de rendimiento.
Lo mismo ocurre con una lavadora: una vibración puede aparecer por una carga desequilibrada o porque el aparato no está correctamente nivelado. Antes de asumir que existe una avería, conviene revisar las causas básicas contempladas en el manual. Si el comportamiento persiste, ahí sí puede haber razones para solicitar asistencia técnica.
Antes de llamar al técnico, hay cosas que puede revisar
Mantenimiento no significa necesariamente sacar herramientas y comenzar a desmontar el aparato.
Hay revisiones sencillas que, cuando están contempladas por el fabricante, pueden hacer parte del cuidado cotidiano: mantener despejadas las zonas de ventilación, limpiar filtros accesibles, revisar visualmente mangueras y conexiones, retirar residuos y respetar la capacidad de carga del equipo.
También resulta importante utilizar únicamente los productos de limpieza recomendados. Algunos químicos pueden deteriorar plásticos, juntas, superficies o componentes internos.
En un refrigerador que perdió capacidad de enfriamiento, por ejemplo, existen comprobaciones básicas antes de pensar inmediatamente en una falla mayor: configuración de temperatura, alimentación eléctrica, condiciones de uso y estado de los sellos de las puertas pueden influir en el desempeño. Samsung incluye precisamente estas verificaciones dentro de su soporte para refrigeradores que no enfrían adecuadamente.
La frontera aparece cuando la revisión involucra componentes eléctricos, sistemas de refrigeración, conexiones de gas, cableado, piezas internas o una reparación. Ese terreno debe quedar en manos de personal técnico capacitado.
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Más que convertirse en técnico improvisado, el objetivo para el usuario es aprender a reconocer cuándo algo cambió.
Hacer mantenimiento antes de que aparezca la falla
El mantenimiento preventivo cambia una costumbre bastante común: prestar atención al electrodoméstico solamente después de que deja de funcionar.
Seguir las recomendaciones del fabricante, realizar las tareas de limpieza permitidas y reconocer comportamientos anormales puede ayudar a detectar problemas antes de que terminen en una reparación mayor. Eso no significa que el mantenimiento vuelva indestructible un aparato ni permite asegurar cuántos años adicionales funcionará, pero sí forma parte de un uso adecuado durante su vida útil.
El asunto también tiene una dimensión que supera la cocina o el cuarto de lavado. El mundo generó 62 millones de toneladas de residuos electrónicos en 2022 y apenas el 22,3 % fue documentado como recogido y reciclado formalmente, de acuerdo con el Global E-waste Monitor 2024, elaborado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y UNITAR.
Antes de llegar a ese punto, la regla doméstica puede ser mucho más sencilla: consulte el manual, respete el mantenimiento recomendado y conozca cómo se comporta normalmente su electrodoméstico. Cuando algo cambia sin una explicación evidente, no siempre hace falta esperar a que deje de funcionar para prestarle atención.
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¿Sabías que?
Los residuos electrónicos podrían alcanzar 82 millones de toneladas anuales en 2030, frente a los 62 millones registrados en 2022, según las proyecciones del Global E-waste Monitor 2024. Eso supondría un aumento cercano a un tercio en apenas ocho años.
El desafío no está únicamente en cuánto se desecha, sino en cuánto logra gestionarse correctamente. El mismo informe advierte que el crecimiento de los residuos electrónicos avanza más rápido que su recolección y reciclaje documentados, una razón adicional para mirar reparación, mantenimiento y disposición final como partes de una misma conversación sobre el ciclo de vida de los equipos.