Descubre por qué el razr 70 ultra es un teléfono que cambia la manera de usar un smartphone plegable.
- Motorola razr 70 ultra: ficha técnica
- La pantalla externa del razr 70 ultra es tan útil que terminas olvidando abrirlo
- Casi siete pulgadas de pantalla y un pliegue que termina pasando desapercibido
- Tres cámaras de 50 MP que aprovechan las ventajas de ser plegable
- Fotografía nocturna: buenos detalles, pero no todas las cámaras responden igual
- Retratos y zoom: tener opciones no significa tener un teleobjetivo
- Las selfies son mucho más divertidas cuando puedes verte en la pantalla externa
- El razr 70 ultra también quiere ser una videocámara de bolsillo
- Snapdragon 8 Elite y 16 GB de RAM: potencia para trabajar y jugar
- La batería del razr 70 ultra me sorprendió: casi día y medio de autonomía
- moto ai: un asistente que quiere ayudarte a recordar lo que olvidaste
- ¿Vale la pena comprar el Motorola razr 70 ultra en Colombia?
- Lo que nos pixela / Lo que podría pixelar mejor
ay algo bastante extraño en pagar por un teléfono plegable y descubrir que una de sus mejores características es no tener que abrirlo. Suena contradictorio, especialmente cuando hablamos de un dispositivo que parece diseñado para presumir su bisagra, pero eso fue precisamente lo que me ocurrió con el Motorola razr 70 ultra.
Al principio, abrirlo y cerrarlo resulta casi irresistible. Hay algo de nostalgia en ese movimiento que nos recuerda a los celulares que utilizábamos antes de que todas las marcas decidieran fabricar rectángulos de vidrio prácticamente idénticos. Pero después de incorporarlo a mi rutina, descubrí que podía responder mensajes, consultar Google Maps, escuchar música e incluso reproducir videos sin necesidad de desplegarlo.
Y ahí está la verdadera gracia del razr 70 ultra. El fabricante no se limitó a recuperar un diseño que muchos recordamos con cariño; consiguió que su formato plegable tenga aplicaciones prácticas para la fotografía, la productividad y el entretenimiento.
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Después de utilizarlo para trabajar, jugar, grabar contenido y consumir series, encontré un smartphone con bastante personalidad, una autonomía que me sorprendió positivamente y algunas concesiones que conviene conocer antes de pagar los casi siete millones de pesos que cuesta en Colombia.

Motorola razr 70 ultra: ficha técnica
| Característica | Especificaciones |
|---|---|
| Pantalla externa | OLED de 4 pulgadas, hasta 165 Hz y 3.000 nits de brillo máximo anunciado |
| Pantalla interna | AMOLED LTPO de 6,96 pulgadas, resolución 1224 × 2992 y hasta 165 Hz |
| Procesador | Snapdragon 8 Elite |
| Memoria RAM | 16 GB LPDDR5X |
| Almacenamiento | 512 GB |
| Cámaras exteriores | Principal de 50 MP y ultra gran angular de 50 MP |
| Cámara interna | 50 MP |
| Batería | 5.000 mAh |
| Carga | 68 W por cable, 30 W inalámbrica y 5 W inversa |
| Peso | 199 gramos |
| Sistema operativo | Android 16 |
| Resistencia | IP48 |
| Precio de referencia en Colombia | Desde $6.999.900 COP |
La pantalla externa del razr 70 ultra es tan útil que terminas olvidando abrirlo
Recuerdo que los teléfonos plegables de hace algunos años tenían pequeñas pantallas exteriores que servían principalmente para revisar la hora, comprobar quién llamaba y poco más. Eran útiles, pero difícilmente podían reemplazar la pantalla principal.
El razr 70 ultra juega en otra liga.
Su pantalla OLED de 4 pulgadas permite ejecutar aplicaciones completas, y eso cambia bastante la manera de relacionarnos con el teléfono. Durante mis pruebas terminé utilizando WhatsApp, Google Maps, Spotify y YouTube directamente desde el exterior.
Responder un mensaje, escuchar una nota de voz, consultar una dirección o cambiar de canción son tareas que normalmente nos llevan a encender la pantalla principal de cualquier smartphone. Aquí basta con sacar el dispositivo del bolsillo y comenzar a utilizarlo.
Lo curioso es que esa comodidad empieza a cambiar tus hábitos. Al principio abría el teléfono casi por reflejo, pero después descubrí que muchas de las cosas que necesitaba hacer podían resolverse desde afuera.
Y cuando un plegable consigue que dejes de abrirlo por costumbre, significa que algo está haciendo bien.

Incluso podemos utilizar Netflix y YouTube desde esta pantalla. No voy a decirte que ver una película completa en cuatro pulgadas sea el plan perfecto para un domingo de maratón, porque estaríamos exagerando. Pero si quieres continuar reproduciendo un video mientras haces otra cosa, la posibilidad está ahí.
La calidad del panel también ayuda. La marca incorpora una frecuencia de actualización de hasta 165 Hz, color de 10 bits y un brillo máximo anunciado de 3.000 nits. En la práctica, tenemos una pantalla lo suficientemente capaz para realizar muchas de estas actividades sin sentir que estamos utilizando una versión de emergencia del teléfono.
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Personalizar el teléfono para que combine con tu ropa tiene más sentido del que parece
Motorola también permite modificar la organización de aplicaciones, configurar accesos directos y personalizar la apariencia de la pantalla exterior.
Entre sus opciones más curiosas están las herramientas de inteligencia artificial que pueden utilizar una fotografía de nuestro atuendo para proponer fondos de pantalla que combinen con sus colores.
No es una función que vaya a cambiar nuestra vida, pero tiene algo divertido. Si vamos a llevar un teléfono cuyo diseño también forma parte de su atractivo, ¿por qué no permitir que combine con lo que tenemos puesto?
Lo importante es que esta personalización acompaña una pantalla que realmente utilizamos, en lugar de quedarse como un adorno que solamente miramos para comprobar las notificaciones.

Casi siete pulgadas de pantalla y un pliegue que termina pasando desapercibido
Cuando finalmente necesitamos abrir el razr 70 ultra, encontramos una pantalla AMOLED LTPO de 6,96 pulgadas con resolución de 1224 × 2992 píxeles, frecuencia de actualización de hasta 165 Hz y compatibilidad con Dolby Vision.
Es un panel bastante amplio y alargado que resulta especialmente cómodo para navegar por redes sociales, leer artículos, revisar correos electrónicos y consumir contenido multimedia.
También ofrece una buena experiencia para jugar y disfrutar de series. Su formato 22:9 favorece especialmente el contenido vertical, aunque las películas y los videos con otras proporciones pueden mostrar franjas negras, algo normal en pantallas de este tipo.
Motorola anuncia hasta 5.000 nits de brillo pico HDR bajo condiciones específicas. No significa que toda la pantalla mantenga permanentemente esa luminosidad, pero es una característica que acompaña sus capacidades de reproducción multimedia.

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Ahora bien, hablemos del elefante en la habitación: el pliegue.
Una de las preguntas más frecuentes cuando alguien tiene un teléfono de este tipo en las manos es si realmente se nota la línea que atraviesa la pantalla.
La respuesta es sencilla: sí, todavía está ahí.
Si la buscas, puedes verla y sentirla cuando deslizas el dedo por el centro. Sin embargo, durante mis actividades cotidianas dejó de ser algo que llamara constantemente mi atención.
Mientras leía, revisaba aplicaciones o reproducía contenido, el pliegue no representó una interrupción importante. Es uno de esos detalles que parecen mucho más relevantes durante los primeros minutos de uso que después de convivir con el dispositivo.
La pantalla alargada sí tiene una pequeña virtud. Alcanzar la barra de notificaciones o los controles ubicados en la parte superior utilizando una sola mano puede resultar complicado. En ocasiones tuve que cambiar el agarre o recurrir a ambas manos.
Y ese contraste resume bastante bien el diseño: cerrado, el teléfono favorece las interacciones rápidas; abierto, nos entrega casi siete pulgadas para hacer todo aquello que necesita más espacio.
Un diseño que recupera el placer de cerrar el teléfono
Plegado, el razr 70 ultra mide apenas 88,12 × 73,99 × 15,69 milímetros. Esto permite guardarlo cómodamente en el bolsillo, algo que agradecí especialmente frente a los smartphones tradicionales de gran tamaño.
Cuando lo abrimos, alcanza 171,48 milímetros de altura y un grosor de apenas 7,19 milímetros.
Sus 199 gramos no lo convierten en un teléfono especialmente ligero, pero la distribución de sus dimensiones hace que transportarlo resulte cómodo.
La unidad que utilicé tenía un acabado posterior con una textura similar al terciopelo. Es suave, agradable al tacto y diferente a las superficies de vidrio que encontramos habitualmente en los teléfonos de gama alta.

También me gustó la sensación de firmeza de la bisagra. Motorola utiliza un mecanismo reforzado con titanio que permite mantener el dispositivo en diferentes posiciones, algo fundamental para aprovechar sus funciones de grabación y fotografía.
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Pero hay otro detalle menos técnico que merece una mención.
El pequeño clac que produce al cerrar el teléfono.
No mejora el rendimiento, no aumenta la autonomía y tampoco hace que las fotografías tengan más megapíxeles. Pero es extrañamente satisfactorio. Cerrar el razr después de terminar una conversación tiene algo de aquellos teléfonos que nos permitían colgar con un movimiento bastante más dramático que tocar un botón en la pantalla.
Eso sí, la nostalgia no debe hacernos olvidar que estamos utilizando un dispositivo con una pantalla flexible.
El razr 70 ultra tiene protección Gorilla Glass Ceramic en el exterior y certificación IP48. Esto supone resistencia frente a determinados objetos sólidos y a la inmersión en agua dulce bajo condiciones controladas, pero no significa que sea completamente resistente al polvo fino o la arena.
Tampoco conviene ejercer presión excesiva sobre la pantalla interna ni acercarle objetos punzantes. Su diseño requiere algunos cuidados adicionales frente a un teléfono convencional.
Tres cámaras de 50 MP que aprovechan las ventajas de ser plegable
Motorola incorporó tres cámaras de 50 megapíxeles en el razr 70 ultra: una principal y un ultra gran angular en el exterior, además de una cámara interna que podemos utilizar cuando el dispositivo está abierto.
Pero antes de emocionarnos con la cantidad de megapíxeles, hay que recordar algo: una buena fotografía depende de mucho más que la resolución del sensor.
En este caso, lo interesante está tanto en el procesamiento de imagen como en las posibilidades que ofrece el diseño del teléfono.
Durante el día, la cámara principal consigue fotografías con colores llamativos, contraste marcado y una saturación que puede resultar atractiva para quienes acostumbramos compartir imágenes directamente en redes sociales.
Motorola también permite elegir un tratamiento de color más natural, algo que agradezco porque no todos queremos que nuestras fotografías parezcan haber recibido una dosis adicional de intensidad.
El procesamiento de rango dinámico ayuda a conservar información en zonas iluminadas y oscuras, especialmente cuando una escena combina sombras con fuentes de luz intensas.
El ultra gran angular de 50 megapíxeles ofrece un campo de visión de 122 grados. Es especialmente útil para paisajes, arquitectura, fotografías grupales y aquellas situaciones donde retroceder varios pasos para conseguir el encuadre simplemente no es una opción.
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Su representación de color mantiene cierta coherencia con la cámara principal, aunque puede perder algo de nitidez hacia los extremos.
También incorpora capacidad macro para acercarnos a objetos pequeños y experimentar con detalles que normalmente pasan desapercibidos.
Fotografía nocturna: buenos detalles, pero no todas las cámaras responden igual
Cuando cae la noche, el razr 70 ultra recurre a herramientas como Auto Night Vision para mejorar la exposición y controlar el ruido digital.
Su cámara principal también utiliza tecnología LOFIC, diseñada para ayudar a gestionar escenas con diferencias importantes entre zonas iluminadas y oscuras.
¿Y eso para qué sirve?
Imagina que estás fotografiando una calle de noche. Hay un letrero muy brillante, algunas vitrinas iluminadas y edificios que permanecen casi completamente en la sombra. Conseguir que las luces no se conviertan en manchas blancas y que las zonas oscuras mantengan algo de detalle puede resultar complicado.
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Ahí es donde este tipo de tecnología busca marcar la diferencia.
En el material fotográfico analizado encontramos una conservación interesante de texturas en las sombras, aunque algunas escenas presentan un balance de blancos ligeramente cálido.
El ultra gran angular tiene más dificultades cuando la iluminación disminuye demasiado. En esas condiciones puede perder detalle y mostrar mayor presencia de ruido digital.
No es algo extraño: aunque ambas cámaras tengan 50 megapíxeles, eso no significa que respondan exactamente igual cuando escasea la luz.
Retratos y zoom: tener opciones no significa tener un teleobjetivo
El modo retrato permite jugar con diferentes encuadres equivalentes. Esto abre posibilidades interesantes para fotografiar personas: desde composiciones más abiertas, donde incluimos parte del entorno, hasta primeros planos que concentran la atención en el rostro.
Sin embargo, hay una diferencia que conviene tener clara.
El encuadre de 50 milímetros se consigue mediante un recorte de la cámara principal. No estamos hablando de un teleobjetivo óptico dedicado.
Lo mismo ocurre al utilizar aumentos digitales más pronunciados. En buenas condiciones de iluminación podemos conseguir fotografías aprovechables, pero a medida que nos acercamos demasiado, el procesamiento empieza a tener que compensar la falta de información óptica.
Y por mucho que nos gusten las películas de espías, hacer zoom no significa que podamos mejorar infinitamente una imagen como si estuviéramos en una escena de CSI.
Si la fotografía a distancia es una de tus principales prioridades, esta es una limitación que deberías considerar.
Las selfies son mucho más divertidas cuando puedes verte en la pantalla externa
Aquí encontramos una de mis características favoritas del razr 70 ultra.
Normalmente, cuando queremos utilizar las cámaras traseras de un smartphone para tomarnos una selfie o grabarnos, tenemos que adivinar si el encuadre está bien. Y todos conocemos el resultado de esa improvisación: cabezas cortadas, demasiado techo o alguien que termina apareciendo fuera de la fotografía.
Con el razr 70 ultra podemos utilizar la pantalla externa como visor mientras aprovechamos directamente la cámara principal.
Esto significa que puedo verme antes de tomar la fotografía, corregir mi posición y comprobar que todo esté dentro del encuadre.

También es útil cuando estoy fotografiando a otra persona. La pantalla externa puede mostrarle cómo está apareciendo, permitiéndole ajustar su postura antes de disparar.
Es una ventaja especialmente interesante para quienes creamos contenido, viajamos o acostumbramos grabarnos sin ayuda.
La cámara interna de 50 megapíxeles sigue siendo práctica para videollamadas y reuniones cuando tenemos el teléfono desplegado. Pero poder aprovechar la cámara principal mientras vemos nuestra propia imagen es una de esas ventajas del formato plegable que sí tienen utilidad cotidiana.
El razr 70 ultra también quiere ser una videocámara de bolsillo
Si creciste durante la época de las videocámaras familiares, probablemente recuerdes aquellos dispositivos que sosteníamos horizontalmente mientras una pequeña pantalla mostraba lo que estábamos grabando.
Motorola decidió recuperar parte de esa experiencia.
Cuando doblamos el razr 70 ultra aproximadamente a 90 grados y lo sostenemos horizontalmente, podemos utilizar una interfaz que recuerda a las videocámaras compactas.
Una mitad de la pantalla funciona como visor y la otra permite controlar elementos de la grabación, incluido el zoom y los botones para iniciar o detener el video.

No es solamente un cambio visual. La posición también modifica la manera de sujetar el dispositivo y puede resultar cómoda para grabar situaciones espontáneas.
Dependiendo de la configuración, también podemos aprovechar gestos de muñeca para controlar determinados movimientos de cámara.
La otra gran ventaja aparece con Flex View.
Podemos dejar el teléfono parcialmente abierto sobre una superficie estable y utilizarlo para grabar contenido, tomar fotografías o participar en una videollamada sin sostenerlo constantemente.
Es una solución práctica para quienes alguna vez hemos improvisado un soporte para el celular utilizando libros, vasos o cualquier objeto que encontremos sobre una mesa. Con el razr, la propia bisagra puede resolver parte de ese problema.
También podemos activar la vista previa en la pantalla externa para que otra persona compruebe cómo está apareciendo durante una grabación.
En el terreno técnico, la cámara principal incorpora estabilización óptica y compatibilidad con Dolby Vision Capture, mientras que sus tres micrófonos permiten registrar el sonido de las grabaciones.
Estas características amplían sus posibilidades audiovisuales, aunque no significan que debamos esperar los mismos resultados de una cámara profesional con micrófonos y ópticas dedicadas.
Para mí, lo interesante está en la libertad de utilizarlo de diferentes maneras. En un momento tenemos un smartphone convencional; al siguiente, un pequeño dispositivo de grabación que podemos sostener, apoyar o utilizar para encuadrarnos sin ayuda.
Y eso es algo que difícilmente consigue un teléfono tradicional sin recurrir a accesorios.

Snapdragon 8 Elite y 16 GB de RAM: potencia para trabajar y jugar
Un teléfono puede tener un diseño precioso y doblarse de mil maneras, pero si empieza a sufrir cada vez que abrimos varias aplicaciones, toda esa magia desaparece rápidamente.
Afortunadamente, Motorola no descuidó el hardware.
El razr 70 ultra incorpora el procesador Snapdragon 8 Elite acompañado por 16 GB de memoria RAM LPDDR5X y 512 GB de almacenamiento. Es una configuración que le permite afrontar tareas exigentes y ejecutar varias aplicaciones sin depender únicamente de su atractivo exterior.
Durante mi utilización alterné entre mensajería, correo electrónico, navegación, redes sociales y reproducción multimedia.
También lo utilicé para jugar League of Legends: Wild Rift y Call of Duty: Warzone Mobile, dos títulos que permiten exigir más al procesador y a la GPU que una sesión revisando WhatsApp.
La amplia pantalla interna es una buena compañera para jugar. Sus casi siete pulgadas ofrecen espacio para visualizar los escenarios y utilizar los controles táctiles, mientras que la tasa de actualización de hasta 165 Hz aporta capacidad para mostrar movimientos fluidos cuando el contenido es compatible.
Eso sí, no debemos confundir los 165 Hz de la pantalla con la cantidad de cuadros por segundo que entrega un videojuego. Cada título tiene sus propias limitaciones y configuraciones, por lo que no todos pueden aprovechar la frecuencia máxima del panel.
Con el hardware disponible, el razr 70 ultra tiene argumentos sólidos para desenvolverse en tareas de productividad y entretenimiento exigente. No obstante, sin mediciones de FPS o temperatura no sería correcto asignarle cifras concretas de estabilidad ni asegurar que mantiene el mismo rendimiento durante cualquier sesión prolongada.
También agradecí que el teléfono tuviera bastante espacio de almacenamiento. Los 512 GB resultan especialmente convenientes si acostumbramos conservar fotografías, videos, juegos y aplicaciones de gran tamaño.
Y aunque la potencia es importante, lo que realmente termina contando es poder pasar de una actividad a otra sin sentir que el teléfono se convierte en el protagonista de nuestros problemas.
La batería del razr 70 ultra me sorprendió: casi día y medio de autonomía
Una de mis principales dudas antes de utilizar el razr 70 ultra tenía que ver con su batería.
Después de todo, estamos hablando de un teléfono con dos pantallas, un procesador de gama alta y diferentes funciones de fotografía, video e inteligencia artificial. No parecía precisamente la receta más sencilla para conseguir una buena autonomía.
Motorola incorporó una batería de silicio-carbono de 5.000 mAh y anuncia hasta 36 horas de uso, según sus propias condiciones de prueba.
Pero lo que realmente me interesaba era descubrir cuánto podía durar con mi rutina.
Y aquí encontré una de las sorpresas más agradables.
Con una carga completa conseguí acercarme al día y medio de utilización, combinando actividades moderadas con otras más exigentes.

Durante ese periodo tomé fotografías, grabé videos, respondí mensajes, revisé correos electrónicos, navegué por internet y consumí contenido en Netflix y redes sociales.
También dediqué tiempo a Wild Rift y Warzone Mobile, así que no estamos hablando de una prueba donde el teléfono permaneció gran parte del día descansando sobre una mesa.
Por supuesto, esto no significa que todos los usuarios vayan a conseguir exactamente la misma duración. La autonomía depende del brillo, la conectividad, los juegos que ejecutemos y la frecuencia con la que utilicemos ambas pantallas.
Pero acercarme al día y medio con ese conjunto de actividades fue un resultado que disfruté bastante.
La carga rápida de 68 W también tiene sus ventajas
Hay otra característica que ayuda a olvidarnos un poco de la ansiedad por la batería: la carga TurboPower de 68 W.
Motorola asegura que el dispositivo puede recuperar energía suficiente para hasta 12 horas de uso con aproximadamente ocho minutos de carga, aunque esa estimación responde a condiciones específicas del fabricante.
Durante mis pruebas, algo más de 15 minutos conectado al cargador fueron suficientes para conseguir varias horas adicionales de utilización.
Y esa es una ventaja mucho más fácil de apreciar en el día a día que cualquier cifra aislada de potencia.
Imagina que estás preparándote para salir, recuerdas que olvidaste cargar el celular y tienes apenas unos minutos antes de abandonar la casa. Poder conectarlo durante esa pausa y recuperar suficiente energía para continuar con tus actividades resulta bastante conveniente.
El teléfono también admite carga inalámbrica de hasta 30 W y carga inversa inalámbrica de 5 W para accesorios compatibles.
La combinación de autonomía y carga rápida termina siendo uno de sus argumentos más interesantes, especialmente porque los teléfonos plegables no siempre han destacado precisamente por tener baterías generosas.
moto ai: un asistente que quiere ayudarte a recordar lo que olvidaste
Todos hemos pasado por esa situación en la que dejamos el teléfono a un lado durante un par de horas y, cuando volvemos a mirarlo, nos encontramos con una pequeña avalancha de notificaciones.
Mensajes, correos, recordatorios, grupos de WhatsApp y avisos de aplicaciones que compiten desesperadamente por nuestra atención.
Motorola quiere facilitar parte de ese trabajo con moto ai.
Una de sus herramientas es ¿Qué me perdí?, diseñada para generar resúmenes de notificaciones pendientes y ayudarnos a identificar la información más relevante.
La idea resulta atractiva: en lugar de revisar una larga lista de avisos, podemos obtener una síntesis que nos ayude a decidir qué merece nuestra atención.
También encontramos Presta atención, una función orientada a registrar conversaciones o reuniones y generar transcripciones y resúmenes.
Para alguien que acostumbra participar en entrevistas, reuniones o actividades periodísticas, disponer de una herramienta de este tipo puede ser interesante, siempre que tengamos en cuenta la privacidad y el consentimiento de quienes participan en una grabación.
Otra opción es Guardar esto, pensada para conservar información y recuperarla posteriormente mediante consultas al asistente.
Son funcionalidades que apuntan a un problema bastante cotidiano: recibimos tanta información que muchas veces terminamos olvidando dónde vimos algo que necesitábamos recordar.
La integración con Google Gemini amplía las posibilidades de realizar consultas y utilizar asistentes inteligentes, incluso desde la pantalla externa.
Eso sí, conviene distinguir entre las posibilidades anunciadas y la calidad real de sus resultados. La precisión de las transcripciones, los resúmenes y el reconocimiento en español son aspectos que requieren pruebas específicas antes de emitir una valoración definitiva.
Por ahora, lo interesante de moto ai está en su intención de ayudarnos con pequeñas tareas repetitivas. Y si consigue hacerlo sin añadir más complicaciones a nuestra rutina, puede convertirse en un complemento valioso para un dispositivo que ya apuesta por simplificar las interacciones cotidianas.
¿Vale la pena comprar el Motorola razr 70 ultra en Colombia?
Con un precio de referencia desde $6.999.900 en Colombia, el Motorola razr 70 ultra es una compra que merece pensarse con calma. Por ese dinero podemos encontrar smartphones tradicionales de gama alta con excelentes procesadores, cámaras muy completas y diseños que requieren menos cuidados.
Por eso, la pregunta importante no es si el razr 70 ultra tiene buenas especificaciones. Las tiene. La verdadera pregunta es si sus características plegables van a cambiar favorablemente tu manera de utilizar el teléfono.
En mi caso, la respuesta fue positiva.
La pantalla externa terminó convirtiéndose en una herramienta que utilizaba constantemente. Poder responder mensajes, consultar rutas o controlar aplicaciones sin desplegar el equipo hizo que muchas interacciones fueran más cómodas. Cuando necesitaba más espacio, tenía una pantalla interna amplia para jugar, trabajar o disfrutar de una serie.
También encontré bastante valor en sus cámaras. No porque sean perfectas ni porque tengan el mejor zoom del mercado, sino por las posibilidades que ofrece el diseño. Utilizar la pantalla externa como visor, grabar con el teléfono parcialmente plegado o dejarlo apoyado sobre una mesa son ventajas que realmente diferencian al razr de un smartphone convencional.
A esto se suman una autonomía que en mis pruebas se acercó al día y medio, una carga rápida práctica y un hardware de gama alta con 16 GB de RAM.
Naturalmente, hay concesiones. El pliegue sigue presente, la pantalla interna exige cuidados adicionales y la ausencia de un teleobjetivo dedicado limita las posibilidades de fotografía a distancia. Tampoco podemos ignorar que casi siete millones de pesos representan una inversión considerable.
Si buscas principalmente la mejor cámara con zoom, la máxima resistencia o la relación más favorable entre potencia y precio, un smartphone convencional puede tener más sentido. Pero si valoras la portabilidad, la pantalla externa y las posibilidades creativas de un diseño plegable, el razr 70 ultra ofrece argumentos bastante convincentes.
Lo que más me gustó es que Motorola consiguió que muchas de sus características dejaran de sentirse como simples curiosidades tecnológicas para convertirse en herramientas útiles.
Después de todo, el mejor truco del razr 70 ultra no es doblarse por la mitad. Es conseguir que, después de utilizarlo durante un tiempo, descubras que ya no necesitas abrirlo para tantas cosas.
Y cuando finalmente lo haces, todavía tienes casi siete pulgadas esperando del otro lado.
Lo que nos pixela / Lo que podría pixelar mejor
Lo que nos pixela
- ✓El diseño compacto, el acabado posterior y la bisagra aportan personalidad.
- ✓Snapdragon 8 Elite, 16 GB de RAM y 512 GB ofrecen un hardware de gama alta.
- ✓La batería se acercó al día y medio de uso durante nuestras pruebas.
- ✓El formato plegable abre posibilidades interesantes para selfies, video y Flex View.
- ✓La pantalla externa permite utilizar aplicaciones completas sin desplegar el teléfono.
- ✓Múltiples opciones de personalización y diseño con materiales premium y varas
Lo que podría pixelar mejor
- ✕Su precio elevado lo convierte en una compra para un público específico.
- ✕El pliegue es perceptible, pese a que no afecta la experiencia de uso