Solo el 33,5 % de las empresas en Colombia sobrevive 5 años. Descubre las causas y cómo la IA puede cambiar esto.
Colombia es un país de emprendedores, pero las cifras de supervivencia empresarial cuentan una historia distinta. Según datos de Confecámaras, solo el 33,5 % de las unidades productivas creadas en un año típico sigue activa cinco años después. Este porcentaje sitúa al país por debajo del promedio de la OCDE, revelando una realidad preocupante: aunque nacen miles de empresas, muy pocas logran consolidarse como negocios sostenibles.
El impacto de este fenómeno no es menor. De acuerdo con informes de BBVA Research (2024) y cifras de ANIF, las mipymes representan el 99,5 % de las empresas formales en Colombia, generan cerca del 79 % del empleo y aportan hasta el 40 % del PIB. Cuando un emprendimiento falla, se pierde mucho más que una idea; se desvanece una fuente de empleo y una oportunidad de desarrollo local.

Los dolores estructurales que frenan a la pyme colombiana
Detrás de la desaparición de estas empresas existen patrones de gestión que se repiten. No se trata solo de factores externos; la fragilidad suele venir desde el interior de la organización. Los expertos identifican cinco puntos críticos que actúan como un freno de mano para el crecimiento:
- Estrategia y control de gestión débiles: Muchos negocios operan “a ojo”, sin indicadores claros de rentabilidad o recurrencia de clientes. La falta de una ruta clara impide anticipar problemas antes de que sean fatales.
- Fragilidad en la caja: La mezcla de finanzas personales con las del negocio y la ausencia de proyecciones de ingresos dejan a las empresas sin oxígeno ante cualquier retraso en los pagos.
- Baja adopción de IA y automatización: Aunque la conversación sobre Inteligencia Artificial es masiva, su uso real en las pymes se limita a herramientas aisladas. Falta rediseñar los procesos comerciales y operativos desde la tecnología.
- Equipos que no escalan: La excesiva dependencia del fundador y la rotación alta impiden que las empresas caminen a un ritmo constante.
- Modelos de negocio estáticos: En un mercado que cambia rápido, muchas pymes operan con esquemas de hace una década, perdiendo relevancia frente a clientes que esperan respuestas inmediatas.
Cuando hablas con emprendedores los síntomas se repiten: ventas que no despegan, decisiones tomadas sin datos y herramientas digitales subutilizadas. No basta con tener una buena idea: hace falta mindset, procesos y una red que te exija”
Andrés Bilbao, co-creador de 30X y cofundador de Rappi.
El desafío de cambiar el “mindset” ejecutivo
Para enfrentar este panorama, han surgido iniciativas como 30X, un programa ejecutivo creado por Andrés Bilbao, Daniel Bilbao y Dylan Rosemberg. El objetivo es ambicioso: ayudar a que las compañías pasen de la supervivencia al escalamiento, compartiendo la mentalidad con la que se construyeron gigantes como Rappi.
La clave del éxito en 2026 parece estar en la capacidad de los líderes para exponerse a nuevas formas de operar. La incorporación real de la IA y la automatización no es un lujo, sino una necesidad para dejar de “apagar incendios” y empezar a planear el futuro.
Si el fundador no se expone a otras formas de vender, operar o usar IA, el negocio se queda corto aunque el producto sea bueno”.
Daniel Bilbao
El camino hacia la consolidación
La meta para el próximo año es que más de 5.000 empresarios logren transformar sus procesos mediante la educación ejecutiva y la conexión con pares. En un entorno donde el 99% de la base empresarial son mipymes, el fortalecimiento de sus directivos es el único camino para mejorar esa tasa de supervivencia del 33%.
La innovación, más allá de la narrativa, debe traducirse en indicadores, disciplina financiera y una integración tecnológica que permita a los emprendedores colombianos dejar de sobrevivir para empezar a liderar sus sectores.