iFFALCON está dando de qué hablar en Colombia: te contamos qué ofrecen sus televisores.
Comprar un televisor ya no es simplemente elegir cuántas pulgadas quieres tener en la sala. Ahora tienes que enfrentarte a términos como 4K, HDR, Mini-LED, MEMC y 144 Hz, una colección de siglas que a veces parece sacada del menú de configuración de una nave espacial. Y mientras muchos intentan descifrar qué significa todo eso, iFFALCON está ganando terreno en Colombia: la compañía asegura que el valor de sus ventas creció un 214 % durante 2026, justo cuando celebra su primer año de operaciones en el país.
La cantidad de televisores vendidos también aumentó un 201 %, según las cifras compartidas por el fabricante. No sabemos cuántas unidades comercializó exactamente ni cuál fue su modelo estrella, pero el crecimiento reportado nos da una buena excusa para echarle un vistazo a sus pantallas. Porque, seamos sinceros, el porcentaje puede impresionar a los ejecutivos de la compañía, pero a ti seguramente te interesa más saber si estos televisores tienen lo necesario para disfrutar un partidazo, una buena película o esa partida que llevas horas intentando ganar.
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«Los resultados que hemos alcanzado durante este primer año demuestran que el consumidor colombiano está buscando nuevas alternativas para acceder a tecnologías que mejoren su experiencia de entretenimiento», aseguró Miguel Urbina, director comercial de iFFALCON Colombia.

De Netflix al fútbol: no todos necesitan el mismo televisor
Hay personas que quieren una pantalla para ver sus series favoritas antes de dormir. Otras buscan un televisor para la sala, donde lo mismo se transmite un partido de la Selección Colombia que una película de tres horas. Y también están quienes conectan su consola y esperan que cada movimiento del juego se vea tan fluido como sea posible.
La marca tiene opciones para esas experiencias, comenzando por las series S45 y S55, que están orientadas al entretenimiento cotidiano. La primera incorpora Android TV, mientras que la segunda ofrece Google TV, una plataforma que reúne aplicaciones y recomienda contenidos según tus intereses. Algo que puede resultar bastante útil cuando llevas veinte minutos buscando qué ver y todavía no has conseguido ponerte de acuerdo con nadie en casa.
La S55 también incluye compatibilidad con HDR10, sonido Dolby Audio y Google Cast, que permite enviar contenidos desde dispositivos compatibles a la pantalla. Pero hay un detalle que debes conocer: la versión de 32 pulgadas tiene resolución HD, mientras que las de mayor tamaño ofrecen Full HD. Así que no basta con fijarte en el nombre de la serie; también importa la referencia exacta que estás comprando.
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Para quienes quieren dar un salto en definición aparece la U65, una familia que incorpora resolución 4K Ultra HD. Esto significa que la pantalla tiene aproximadamente 8,3 millones de píxeles, cuatro veces más que un televisor Full HD. En la práctica, puede mostrar detalles más finos, especialmente cuando reproduces películas, series o documentales grabados en esa resolución.
Ahora imagina que estás viendo un clásico del fútbol colombiano y la pelota cruza rápidamente la pantalla. Esta serie incorpora MEMC, una tecnología que analiza el movimiento y puede generar imágenes intermedias para que determinadas escenas se perciban más fluidas. No significa que el balón vaya a entrar más rápido al arco, aunque seguramente más de un hincha agradecería esa función, pero sí puede ayudar a que algunas secuencias con mucho movimiento se vean más suaves.
Eso sí, MEMC no es una mejora que todo el mundo disfrute por igual. Hay personas que prefieren desactivarla cuando ven películas, porque el movimiento puede adquirir una apariencia diferente a la intención cinematográfica original. Tener más tecnologías está bien; poder decidir cuáles utilizar es todavía mejor.
¿Te gustan las películas oscuras y los videojuegos? Aquí entra Mini-LED
Si alguna vez viste The Batman, la película de 2022 protagonizada por Robert Pattinson, seguramente recuerdas que Gotham no es precisamente una ciudad donde sobre la iluminación. Entre callejones oscuros, lluvia y luces que apenas consiguen atravesar las sombras, sus escenas son un buen ejemplo para entender por qué el contraste importa tanto en un televisor.
Cuando una pantalla no controla bien su iluminación, las zonas que deberían verse negras pueden terminar con un tono grisáceo y ciertos detalles se pierden en la oscuridad. La serie U85A incorpora tecnología QD-Mini LED, que utiliza pequeñas fuentes de luz y zonas de atenuación para controlar con mayor precisión qué partes de la imagen necesitan más o menos iluminación.
Dicho de otra manera, si Batman decide esconderse entre las sombras de Gotham, la idea es que puedas distinguir mejor el entorno sin que toda la escena parezca una mancha negra. La tecnología también puede favorecer el brillo y la reproducción del color, aunque el resultado depende del contenido, la configuración y las capacidades concretas de la pantalla.
Los videojuegos también tienen su espacio en esta familia. La U85A cuenta con una frecuencia de actualización nativa de 144 Hz, lo que significa que su panel puede refrescar la imagen hasta 144 veces por segundo. Esta característica puede resultar interesante si disfrutas partidas rápidas en las que necesitas seguir movimientos constantes.
Piensa en una partida de Fortnite: estás buscando enemigos, giras la cámara y de repente comienza un enfrentamiento en el que cada movimiento importa. Una pantalla con una frecuencia de actualización elevada puede mostrar las imágenes con mayor fluidez y reducir ciertos efectos visuales, siempre que el computador, la consola y el videojuego sean compatibles con las tasas de cuadros necesarias. Tener 144 Hz no significa que todos tus juegos funcionarán automáticamente a esa velocidad.
En sonido tampoco se queda únicamente con los parlantes convencionales. Algunas versiones de la U85A, como la de 85 pulgadas, incorporan un sistema ONKYO 2.1 con un canal dedicado a los graves. Esto puede aportar mayor presencia a explosiones, bandas sonoras y efectos de las películas, aunque el sistema cambia según el tamaño: la versión de 75 pulgadas utiliza una configuración 2.0.
¿De dónde salió iFFALCON y qué tiene que ver con TCL?
Si hasta hace poco no habías escuchado hablar de esta compañía, tiene sentido. Su presencia directa en Colombia es relativamente reciente, aunque la marca nació en Shenzhen, China, en 2017, y forma parte del entorno empresarial de TCL, un fabricante con una trayectoria mucho más extensa en el mundo de los televisores.
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La idea detrás de iFFALCON es ofrecer dispositivos inteligentes para diferentes presupuestos y necesidades de entretenimiento. Eso explica que su catálogo incluya desde pantallas para habitaciones hasta modelos de gran formato con tecnologías más avanzadas. Claro que hablar de precios competitivos es una cosa y demostrar cuál televisor ofrece la mejor relación entre precio y calidad es otra; para eso hay que comparar referencias concretas.
Antes de llevarte uno a casa, hay detalles que merecen una mirada
Es muy fácil enamorarse de una pantalla enorme cuando la ves funcionando en una tienda. Todo luce espectacular, los colores parecen salirse del televisor y hasta un video de paisajes puede hacerte imaginar que necesitas renovar toda la sala. Pero antes de pasar la tarjeta, hay algunas cosas más importantes que el video de demostración.
Por ejemplo, revisa las dimensiones del espacio donde quieres instalar el televisor, las aplicaciones que utilizas y los dispositivos que piensas conectar. No todas las referencias incorporan las mismas funciones ni utilizan el mismo sistema operativo. Mientras algunos modelos tienen Google TV, otros del catálogo ofrecen Android TV o Roku TV, y las posibilidades de conexión también pueden cambiar.
La disponibilidad en Colombia es otro punto a favor de quienes prefieren comparar antes de comprar. Los productos se comercializan mediante canales digitales y distribuidores como Electroferia de la Carrera 13, Electrojaponesa y Maximuebles, además de otras opciones regionales. Puedes consultar las familias y sus especificaciones en el catálogo oficial de iFFALCON Colombia.
La compañía también asegura que sus televisores comercializados en el país cuentan con dos años de garantía oficial y acceso a una red de centros de servicio autorizados. Antes de comprar, confirma las condiciones aplicables a la referencia elegida y la cobertura de atención en tu ciudad, especialmente cuando el producto se ofrece mediante un distribuidor externo.
Con tantas opciones disponibles, es fácil terminar pagando por características que quizás nunca utilizarás. Si tu plan es ver noticias y algunas series en una habitación, probablemente tus prioridades sean muy distintas a las de alguien que quiere montar una experiencia de cine en casa o conectar un computador para jugar a altas tasas de cuadros.
Y ahí está lo interesante de esta oferta: puedes mirar las distintas tecnologías como herramientas para disfrutar lo que te gusta, en lugar de intentar conseguir el televisor que tenga la lista más larga de siglas. Después de todo, cuando te sientas a ver una película, lo último que quieres es necesitar otro tutorial para entender tu pantalla.
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¿Sabías que?
Hubo una época en la que cambiar de canal sin levantarse del sofá parecía una idea tan fantástica que alguien decidió convertirla en realidad, aunque todavía faltaba resolver un pequeño problema. En 1950, Zenith desarrolló uno de los primeros controles remotos para televisión, conocido como Lazy Bones, un nombre que podríamos traducir como «perezoso». El dispositivo permitía cambiar de canal y controlar el televisor a distancia, pero tenía un detalle bastante curioso: funcionaba mediante un cable que cruzaba desde el aparato hasta el lugar donde estaba sentado el espectador.
Según la historia oficial de Zenith, a los compradores les encantaba la idea de no levantarse para cambiar de canal, pero no estaban tan felices cuando alguien terminaba tropezando con el cable en medio de la sala. Aquella incomodidad ayudó a impulsar el desarrollo de controles inalámbricos, que llegarían pocos años después. Hoy podemos buscar una película con la voz, enviar videos desde el celular y manejar distintas funciones sin tocar el televisor. Todo un avance si pensamos que, hace algunas décadas, cambiar de canal podía convertirse en una pequeña carrera de obstáculos.