Gemini y Agentforce ya hablan un idioma más cercano: Salesforce y Google conectan las tuberías de la IA empresarial
- El problema no es tener IA: es conseguir que pueda entrar donde está el trabajo
- Hyperforce pone otra pieza de Salesforce dentro de Google Cloud
- Zero Copy: compartir información sin crear otro cajón para guardarla
- Gemini puede pedirle cosas a Salesforce y Agentforce puede pensar con Gemini
- La alianza también quiere llevar el botón de comprar hasta Gemini y Google Search
- Qué está disponible y qué todavía tiene que esperar
- Lo importante no es cuál agente es más inteligente, sino qué puede terminar
- ¿Sabías que?
Una empresa puede tener a sus vendedores trabajando en Salesforce, millones de registros en BigQuery, informes en Tableau, un agente en Gemini y otro en Agentforce. Todos muy inteligentes por separado.
El problema empieza cuando necesitan hacer algo juntos.
Es como reunir a cinco expertos en una oficina y descubrir que cada uno trabaja detrás de una puerta diferente, con su propia llave y un idioma distinto. Salesforce y Google Cloud quieren derribar parte de esas paredes conectando infraestructura, datos y agentes para que la IA pueda pasar de preguntar a entender y, finalmente, actuar.
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La ampliación de su alianza, anunciada durante Dreamforce 2026, llevará cargas de Salesforce a la infraestructura de Google Cloud mediante Hyperforce y abrirá capacidades de la plataforma para que Gemini Enterprise pueda utilizarlas mediante estándares como MCP. El camino contrario también existe: Agentforce ya puede utilizar modelos Gemini para razonar y ejecutar tareas.
Suena a una fiesta de siglas. Pero detrás hay una idea bastante más sencilla.
El problema no es tener IA: es conseguir que pueda entrar donde está el trabajo
Un modelo de inteligencia artificial puede ser excelente interpretando una petición y seguir siendo prácticamente inútil si no tiene acceso al dato que necesita o permiso para ejecutar la siguiente acción.
Supongamos que alguien pregunta:
“¿Cuáles de nuestros clientes más importantes tienen casos de soporte abiertos y una renovación próxima?”
La información podría estar repartida entre registros de clientes, oportunidades comerciales, soporte y analítica. Un agente puede entender perfectamente la pregunta, pero para responderla y hacer algo útil necesita encontrar esos datos, respetar los permisos de quien pregunta y saber qué acciones tiene autorizadas.
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Hasta ahora, conectar todas esas piezas suele implicar APIs, integraciones específicas y lógica construida para cada sistema.
Ahí entra Headless 360.
La idea es permitir que funciones de Salesforce salgan de su interfaz tradicional y puedan ser descubiertas y utilizadas por agentes autorizados. No significa entregar las llaves de toda la empresa a una IA: las acciones siguen heredando identidad, permisos, reglas, flujos y políticas existentes.
Dicho de una forma menos corporativa: Salesforce quiere que sus funciones puedan salir de la aplicación sin tener que llevarse la aplicación puesta.
Gemini Enterprise podría, por ejemplo, consultar información relevante de una cuenta, revisar el estado de un proceso o utilizar capacidades de servicio sin obligar al usuario a saltar continuamente entre interfaces.
El puente técnico para hacerlo es Model Context Protocol o MCP, un estándar abierto que permite que los agentes descubran y utilicen herramientas externas de una manera estructurada.
Salesforce incluso diseñó su servidor Headless 360 MCP para evitar un problema curioso: poner miles de funciones delante del modelo y esperar que encuentre la correcta. En lugar de exponer cada característica como una herramienta separada, ofrece una superficie más pequeña desde la cual el agente puede descubrir las operaciones disponibles.
Hyperforce pone otra pieza de Salesforce dentro de Google Cloud
La alianza no se queda en conectar agentes.
También cambia dónde puede ejecutarse Salesforce.
Hyperforce es la arquitectura que permite desplegar la plataforma sobre infraestructura de nube pública. Con esta ampliación, Google Cloud se convierte en uno de esos hogares y ya está manejando tráfico de clientes en producción. La disponibilidad general en Norteamérica está prevista para noviembre de 2026, seguida por una expansión gradual durante 2027.
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Eso no significa que Salesforce se esté mudando por completo a Google ni que todos los clientes vayan a despertar un lunes con sus sistemas trasladados de nube.
La compañía comenzará con despliegues y migraciones específicas.
Lo interesante está en la cercanía entre las piezas.
Si una organización ya utiliza servicios de datos, infraestructura e inteligencia artificial de Google Cloud, poder ejecutar también cargas de Salesforce allí reduce parte de la distancia que normalmente existe entre esas capas.
No hay una promesa universal de que todo será automáticamente más rápido o barato. Sí hay una arquitectura donde los sistemas que almacenan datos, ejecutan procesos y alimentan agentes pueden vivir mucho más cerca unos de otros.
Zero Copy: compartir información sin crear otro cajón para guardarla
Los agentes necesitan contexto.
Y en una empresa grande, “dar contexto” suele tener una desagradable tendencia a significar copiar datos de un sistema a otro.
Entonces aparece otro problema: una base se actualiza, la copia tarda en sincronizarse y ahora existen dos versiones de la verdad discutiendo silenciosamente en servidores diferentes.
Salesforce Data 360 y Google BigQuery ya admiten intercambio Zero Copy, y ambas compañías planean expandir esa integración a más regiones y adoptar estándares adicionales para mejorar la interoperabilidad.
El nombre describe bastante bien la intención.
En lugar de exportar una enorme colección de datos, crear otra copia y mantener ambas sincronizadas, los sistemas pueden trabajar sobre información que permanece donde ya vive, respetando los mecanismos de acceso correspondientes.
No significa que BigQuery y Data 360 se hayan convertido en una gigantesca base de datos compartida.
Siguen siendo productos distintos.
La diferencia es que intentan comportarse menos como dos archivadores que obligan a fotocopiar cada documento antes de prestárselo al vecino.
Esto importa especialmente cuando entra la IA. Un agente que necesita responder utilizando información empresarial reciente pierde bastante utilidad si el contexto que recibe es una copia desactualizada de hace varias horas o días.
Gemini puede pedirle cosas a Salesforce y Agentforce puede pensar con Gemini
Aquí aparece la parte más interesante de la alianza: la comunicación va en ambas direcciones.
Por un lado, Gemini Enterprise podrá acceder a capacidades de Salesforce mediante su arquitectura headless. Entre los ejemplos descritos por las compañías aparecen tareas como resumir cuentas, revisar procesos y clasificar casos dentro de flujos empresariales.
Por otro, los modelos Gemini pueden utilizarse dentro de Agentforce, incluido su motor de razonamiento.
Así, una empresa no tiene que escoger necesariamente entre “el agente de Google” y “el agente de Salesforce” como si fueran dos equipos rivales.
Cada plataforma puede ocupar una parte distinta del trabajo.
También entra Tableau. Los agentes podrán consultar análisis manteniendo elementos como modelos semánticos y controles de acceso a nivel de fila. Eso importa porque darle datos a una IA no consiste simplemente en abrir la bodega y decirle “busca lo que necesites”.
Un gerente puede estar autorizado a ver una cifra que otro empleado no debería consultar. Una métrica puede tener una definición empresarial específica. Un “cliente activo” quizá no significa simplemente cualquier registro con actividad reciente.
La gobernanza sigue importando aunque quien haga la pregunta sea un agente.
De hecho, probablemente importe más.
La alianza también quiere llevar el botón de comprar hasta Gemini y Google Search
Hasta aquí todo podría sonar como un asunto reservado a departamentos de TI.
Pero hay una parte del acuerdo que puede terminar delante del consumidor.
La integración con Commerce Cloud permitirá que los comerciantes envíen catálogos hacia Google y, mediante el Universal Commerce Protocol o UCP, habiliten procesos de compra dentro de superficies como Gemini o la Búsqueda de Google con funciones de IA.
La idea es que una persona pueda descubrir un producto conversando con una IA y avanzar hacia la compra sin tener que reconstruir todo el proceso en otra plataforma.
Commerce Cloud seguiría manejando elementos como pagos, pedidos y cumplimiento desde la infraestructura comercial existente.
Ese detalle muestra hacia dónde apunta realmente esta arquitectura.
Durante décadas utilizamos software entrando en aplicaciones: abríamos el CRM, luego la herramienta de análisis, después la tienda.
Con los agentes, la interfaz puede dejar de coincidir con el sistema que realmente hace el trabajo.
Podrías estar dentro de Gemini mientras una acción ocurre en Salesforce. O comprando desde una experiencia de Google mientras Commerce Cloud continúa trabajando detrás del telón.
El software no desaparece.
Simplemente empieza a esconder mejor las costuras.
Qué está disponible y qué todavía tiene que esperar
Como ocurre con muchos anuncios de IA empresarial, todas las piezas no llegan al mismo tiempo.
| Capacidad | Disponibilidad |
|---|---|
| Agentforce Reasoning Engine con Gemini | Disponible |
| Integración del catálogo con Google | Disponible |
| Agentforce Sales Agent para Gemini Enterprise | Beta |
| Conector federado de Salesforce para Gemini | Vista previa privada |
| Integración con UCP | Octubre de 2026 |
| Hyperforce en Google Cloud en Norteamérica | Noviembre de 2026 |
| Expansión de Zero Copy | Otoño de 2026 |
| Expansión regional de Hyperforce | 2027 |
Salesforce confirma que el Sales Agent para Gemini Enterprise está actualmente en beta, mientras el conector federado permanece en preview privada y apunta a disponibilidad general a finales de octubre. Hyperforce llegará de forma general a Norteamérica en noviembre.
Por eso hablar hoy de una “plataforma unificada” requiere cierta precisión.
La arquitectura está tomando forma, varias piezas ya funcionan y otras tienen fechas próximas. No existe todavía un enorme botón que diga “unificar toda mi empresa con IA”.
Probablemente sea mejor así.
Lo importante no es cuál agente es más inteligente, sino qué puede terminar
Durante los primeros años de la carrera por la IA generativa, buena parte de la conversación giró alrededor del modelo: quién razonaba mejor, quién escribía mejor, quién tenía más parámetros o una ventana de contexto más grande.
En una empresa, esa discusión empieza a quedarse corta.
Un agente puede ser brillantísimo y aun así detenerse justo antes de hacer algo útil porque no encuentra el expediente, no puede leer la analítica o carece de permiso para actualizar un proceso.
Eso es lo que intenta resolver esta alianza.
Gemini aporta razonamiento. Salesforce aporta buena parte del contexto empresarial, reglas y acciones. Google Cloud aporta infraestructura y datos. MCP, Zero Copy y otras capas intentan hacer que todo eso deje de comportarse como islas.
No es una sola plataforma en el sentido tradicional.
Es más parecido a construir una mesa común donde varias plataformas puedan sentarse a trabajar sin pasarse notas por debajo de la puerta.
Y si esa idea funciona, el cambio más importante podría ser uno bastante silencioso: que el usuario deje de preocuparse por cuál aplicación debe abrir para realizar una tarea.
El agente se encargaría de descubrirlo.
¿Sabías que?
En 2000, cuando Salesforce apenas comenzaba a intentar convencer al mundo de que el software empresarial podía vivir en internet, tuvo una idea de marketing bastante poco convencional: contrató actores para fingir una protesta frente a una conferencia de Siebel Systems, uno de sus grandes rivales de la época. Los falsos manifestantes llevaron pancartas contra el software tradicional para promocionar el lema “The End of Software”, y la puesta en escena terminó consiguiendo cobertura en The Wall Street Journal.
Veintiséis años después, la anécdota tiene una segunda lectura bastante apropiada. Salesforce nació intentando sacar el software del computador donde estaba instalado; ahora quiere sacar las funciones de Salesforce de la propia interfaz de Salesforce para que Gemini y otros agentes puedan encontrarlas y utilizarlas desde otro lugar. El software evidentemente no murió. Solo lleva un cuarto de siglo intentando que dejemos de notar dónde está.