El Galaxy Watch ahora puede vigilar más que tus pasos: llegan nuevas funciones de salud

Foto perfil Cristian Serrano
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Samsung suma presión arterial, monitoreo cardíaco y detección de apnea del sueño al Galaxy Watch 9 y Ultra 2.

Durante años, una de las preguntas básicas al mirar un reloj inteligente era cuántos pasos llevábamos. Samsung quiere que ahora la conversación incluya datos bastante más interesantes que saber si alcanzamos los famosos 10.000: presión arterial, comportamiento del corazón e incluso posibles señales de apnea mientras dormimos.

La compañía amplió en Colombia las funciones de salud del Galaxy Watch 9 y Galaxy Watch Ultra 2 con tres herramientas de monitoreo integradas a su ecosistema Samsung Health. La intención es poner más información sobre el cuerpo directamente en la muñeca, aunque hay una frontera importante: estos datos pueden ayudar a detectar tendencias o señales que merecen atención, pero el reloj no reemplaza un diagnóstico médico.

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Samsung Galaxy Watch
Samsung Galaxy Watch Ultra 2 Galaxy Watch9 / Oficial Samsung

Tres funciones de salud, pero cada una trabaja de manera diferente

No estamos ante tres sensores que simplemente se activan y comienzan a diagnosticar enfermedades. Cada herramienta tiene su propia mecánica y, en algunos casos, también requisitos que conviene conocer antes de pensar que el Galaxy Watch acaba de convertirse en un consultorio portátil.

Presión arterial: el reloj necesita primero un tensiómetro

Una de las novedades más llamativas permite registrar la presión arterial desde el Galaxy Watch y conservar las mediciones para observar cómo cambian con el tiempo.

Aquí aparece una letra pequeña importante. Para empezar a utilizar la función, el reloj debe calibrarse utilizando un monitor de presión arterial tradicional con brazalete. Samsung también indica que la calibración debe repetirse cada 28 días.

En otras palabras, el smartwatch no jubila al tensiómetro de toda la vida. Primero necesita aprender de él.

Una vez realizada esa calibración, el usuario puede hacer nuevas mediciones desde el reloj y almacenar los resultados en Samsung Health Monitor. La ventaja está principalmente en el seguimiento: tener un historial permite observar cambios y llevar esos registros a una consulta si es necesario. Samsung advierte expresamente que las lecturas no están destinadas a diagnosticar, tratar o prevenir enfermedades.

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Corazón: medir el pulso y hacer un ECG no son lo mismo

El Galaxy Watch 9 y el Ultra 2 también pueden realizar un seguimiento de la frecuencia cardíaca a lo largo del día y generar alertas cuando detectan valores inusualmente altos o bajos durante periodos de inactividad.

Eso es distinto del electrocardiograma o ECG.

La frecuencia cardíaca responde principalmente a una pregunta: cuántas veces está latiendo el corazón. El ECG, en cambio, registra su actividad eléctrica durante una medición específica. En los Galaxy Watch compatibles, el usuario debe abrir Samsung Health Monitor, iniciar el ECG y mantener un dedo sobre el botón del reloj durante aproximadamente 30 segundos.

Ese registro puede aportar información sobre el ritmo cardíaco y ayudar a identificar posibles signos de fibrilación auricular, pero tampoco es una bola de cristal cardiovascular. Samsung especifica que la función no está diseñada para diagnosticar todas las alteraciones cardíacas y que sus resultados deben interpretarse dentro de sus limitaciones.

El cambio es interesante precisamente por eso: el reloj pasa de decir “tu pulso está en X” a reunir diferentes piezas de información que pueden servir para entender mejor qué ocurre a lo largo del tiempo.

Apnea del sueño: el Galaxy Watch sigue trabajando cuando tú ya no

La tercera función ocurre cuando probablemente menos ganas tenemos de mirar una pantalla: mientras dormimos.

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Samsung incorporó una herramienta diseñada para detectar posibles signos de apnea obstructiva del sueño de moderada a grave. Para hacerlo, el reloj analiza información obtenida durante el descanso, incluidos cambios relacionados con el oxígeno en la sangre y las interrupciones respiratorias.

No basta con dormir una noche con el reloj y esperar un veredicto al desayuno. La función requiere registrar más de cuatro horas de sueño en dos noches dentro de un periodo de diez días. Está destinada a adultos de 22 años o más que no hayan sido diagnosticados previamente con apnea del sueño.

Y aquí la palabra importante es signos.

El Galaxy Watch puede encontrar patrones compatibles con apnea obstructiva moderada o grave y sugerir que existe algo que merece atención. No puede confirmar por sí mismo que una persona padezca la enfermedad, descartar todos los casos ni sustituir una evaluación especializada.

El reloj puede dar pistas; el diagnóstico sigue siendo médico

Ese límite atraviesa las tres novedades.

Samsung está convirtiendo sus relojes en algo parecido a un tablero de instrumentos del cuerpo: muestran indicadores, registran cambios y pueden encender alguna luz de advertencia. Pero ver una señal en el tablero no equivale a saber exactamente qué ocurre debajo del capó.

La propia compañía enfatiza que las funciones de Samsung Health Monitor están pensadas para complementar el seguimiento de la salud y facilitar conversaciones con profesionales médicos, no para determinar tratamientos o realizar diagnósticos.

También existen requisitos técnicos. Las herramientas dependen de Samsung Health Monitor, de dispositivos Galaxy compatibles y de la disponibilidad de cada función según mercado, modelo y software. Esto importa especialmente porque no todas las características de salud de un Galaxy Watch están habilitadas automáticamente en todos los países.

La apuesta, entonces, no consiste simplemente en acumular más números en Samsung Health. El valor aparece cuando esos datos permiten descubrir una tendencia que antes pasaba desapercibida: una presión que cambia con el tiempo, un ritmo cardíaco que merece revisarse o una noche en la que la respiración está contando una historia que su dueño, por razones bastante obvias, no estaba despierto para escuchar.

Es una evolución considerable respecto al smartwatch que celebraba cuando completábamos el círculo de pasos. También exige utilizar esa información con la misma inteligencia con la que fue obtenida.

¿Sabías que?

La función de apnea del sueño de Samsung recibió en febrero de 2024 una autorización De Novo de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). El organismo la clasificó como un software de venta libre destinado a evaluar el riesgo de apnea del sueño, específicamente para identificar signos de apnea obstructiva moderada a grave.

Ese antecedente ayuda a entender por qué Samsung insiste tanto en las limitaciones de la herramienta: incluso una función que pasó por un proceso regulatorio específico sigue siendo una ayuda para detectar señales, no un reemplazo de las pruebas clínicas ni del diagnóstico realizado por un profesional de la salud.

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