El cepillo de dientes de Dyson busca la placa donde las cerdas no llegan: así funciona su tecnología

Foto perfil Cristian Serrano
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CameraJet combina cámara, IA, cepillado sónico e irrigación para detectar y limpiar espacios interdentales.

Hay lugares de la boca en los que un cepillo puede trabajar durante dos minutos y aun así tener dificultades para llegar. Los espacios entre los dientes son el ejemplo más evidente: allí pueden quedar restos y acumularse placa aunque las superficies visibles parezcan perfectamente limpias.

Dyson decidió atacar precisamente ese problema con CameraJet, su primer cepillo de dientes eléctrico. Y fiel a la costumbre de la compañía de meter bastante ingeniería en objetos cotidianos, no se conformó con hacer vibrar unas cerdas: incorporó una cámara, aprendizaje automático y un pequeño irrigador capaz de apuntar automáticamente entre los dientes.

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La idea no es que el cepillo cure una caries que ya existe. Eso requeriría atención odontológica. Su propuesta es otra: mejorar la eliminación de placa en zonas difíciles y reducir así uno de los factores que favorecen la aparición de caries y problemas en las encías.

Cepillo Dyson Camera Jet
Cepillo Dyson Camera Jet / Foto Cortesía

La cámara no está ahí para grabar tus muelas

CameraJet incorpora una cámara intraoral macro de 100.000 píxeles. Mientras la persona se cepilla, analiza 28 imágenes por segundo mediante un sistema de aprendizaje automático llamado Gap Optical Targeting.

Su misión es bastante específica: encontrar los espacios entre los dientes.

Cuando identifica uno, el sistema puede seguir su posición y activar automáticamente un chorro de líquido dirigido hacia ese punto. Según Dyson, todo el proceso desde la detección hasta la activación puede realizarse en unos 100 milisegundos. El algoritmo fue desarrollado utilizando más de 470.000 imágenes dentales durante el proceso de investigación del producto. (dyson.com)

En otras palabras, funciona un poco como el enfoque automático de una cámara, solo que aquí no está intentando mantener una cara nítida para la foto: está buscando el pequeño espacio entre dos dientes para indicarle al irrigador dónde disparar.

La cámara también permite ver el interior de la boca en tiempo real desde la aplicación MyDyson. Eso nos da algo que probablemente nadie había pedido explícitamente —streaming en vivo de nuestros molares—, aunque tiene una función más útil: revisar la cobertura del cepillado y detectar zonas que necesitan mayor atención.

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Dyson asegura que las imágenes utilizadas por CameraJet no se almacenan ni se comparten con la compañía o terceros.

Encuentra el espacio y manda allí un chorro

La segunda mitad del sistema es un depósito de 12,5 ml y un irrigador que utiliza enjuague bucal. Una vez CameraJet reconoce un espacio interdental, libera un chorro directamente hacia allí mientras continúa el cepillado.

Dyson no utilizó el típico chorro estrecho que encontramos en algunos irrigadores. Desarrolló una pulverización con forma cónica que cubre un área mayor y funciona a menor presión.

La compañía llegó a ese diseño trabajando con un sustituto de placa dental desarrollado durante una colaboración con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur. En sus pruebas de laboratorio, Dyson encontró que un chorro muy estrecho podía atravesar esa placa simulada sin necesariamente desprender suficiente material alrededor; el diseño cónico buscaba barrer una superficie mayor. Es importante la precisión: se trata de pruebas de ingeniería con placa simulada, no de un ensayo clínico sobre caries en personas.

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El depósito también utiliza una bomba y una cámara de presión diseñadas para mantener el flujo incluso cuando el cepillo está prácticamente horizontal, algo necesario cuando llega el momento de limpiar la parte posterior de los dientes. La estación de carga puede volver a llenar el depósito en unos tres segundos.

Las cerdas también tienen su propia ingeniería

Aunque la cámara y el irrigador se llevan las miradas, CameraJet sigue teniendo que cumplir el trabajo básico de cualquier cepillo.

Dyson desarrolló para ello una tecnología denominada oscilación sónica variable. En vez de mantener exactamente el mismo patrón de movimiento, modifica continuamente el ángulo de oscilación para intentar evitar que algunas cerdas queden prácticamente detenidas al presionarse contra el diente.

La compañía asegura que este sistema consiguió eliminar hasta 69% más placa en zonas de difícil acceso frente a cepillos eléctricos premium líderes. Aquí también hay una letra pequeña importante: la cifra procede de una prueba de laboratorio, en modo de cepillado variable y específicamente en áreas difíciles de alcanzar. No significa que CameraJet elimine 69% más placa de toda la boca en cualquier situación. (dyson.com)

El cabezal combina además dos tipos de cerdas: unas interiores ligeramente más firmes y otras exteriores más suaves destinadas a trabajar alrededor de la línea de las encías. Cada cabezal incorpora una etiqueta RFID que permite al dispositivo llevar la cuenta de su uso y avisar cuando corresponde reemplazarlo.

¿Por qué todo esto puede ayudar contra las caries?

Para entenderlo hay que volver a algo mucho menos futurista que una cámara con inteligencia artificial: la placa dental.

La placa es una película de bacterias que se forma sobre los dientes. Cuando determinadas bacterias entran en contacto con azúcares y almidones de alimentos y bebidas, producen ácidos que atacan el esmalte. Si esos ataques se repiten y el diente pierde más minerales de los que puede recuperar, el esmalte puede deteriorarse hasta producir una cavidad.

Por eso importa tanto limpiar entre los dientes. La Asociación Dental Americana explica que las cerdas del cepillo por sí solas no limpian eficazmente algunos espacios interdentales y que la limpieza entre dientes ayuda a retirar placa de esas superficies difíciles, reduciendo la probabilidad de caries y enfermedad de las encías. Puede hacerse con hilo dental u otros limpiadores interdentales, incluidos irrigadores. (ada.org)

Ahí está realmente la apuesta de CameraJet: integrar el cepillado y parte de la limpieza interdental en una misma rutina y utilizar la cámara para que el chorro no dependa únicamente de que el usuario acierte dónde apuntar.

Eso tampoco lo convierte en un escudo mágico. El cuidado dental continúa dependiendo de una combinación de buena técnica, cepillado regular con pasta fluorada, limpieza interdental, alimentación y revisiones odontológicas. Y si la placa ya se ha endurecido hasta convertirse en sarro, la ADA señala que debe retirarla un profesional.

CameraJet también se conecta por Wi-Fi y Bluetooth con MyDyson para ofrecer mapas de cobertura, información sobre hábitos y orientación durante el cepillado. Dyson anunció además pasta dental y enjuague de baja espuma diseñados para no bloquear la visión de la cámara.

En México, la compañía anunció un precio de $9.999 pesos mexicanos, con versiones Ultra Blue y Ceramic Pink. La disponibilidad, funciones de la aplicación y precios pueden variar según el mercado.

¿Sabías que?

El esmalte que CameraJet y cualquier otro sistema de higiene dental intentan proteger es la sustancia más dura del cuerpo humano. Está formado por una estructura altamente mineralizada capaz de soportar durante años la presión de morder y masticar. (nih.gov)

Pero ser el material más duro del cuerpo no lo vuelve invencible. Los ácidos producidos por bacterias pueden extraer minerales del esmalte repetidamente hasta debilitarlo, y una vez aparece una cavidad el daño puede necesitar reparación odontológica. Una buena razón para preocuparse por esos diminutos espacios entre los dientes antes de que ellos nos den una razón mucho menos agradable para hacerlo. (nidcr.nih.gov)

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