Emerson Dipardo analiza los retos de la IA empresarial en América Latina.
- Por qué cooperar con la competencia es la única regla para sobrevivir a la velocidad de la IA empresarial
- El plan de localización inteligente para adaptar la tecnología global a los presupuestos de las empresas de la región
- Cómo una red de aliados fuertes permite actualizar infraestructuras críticas sin apagar el negocio
- La confianza radical como el único ingrediente que salva las relaciones corporativas cuando las herramientas caducan
Emerson Dipardo asume el liderazgo de alianzas para América Latina en DXC Technology en un momento donde el mapa de la infraestructura digital regional se está redibujando por completo. Con un recorrido profesional amplio por gigantes de la industria de la tecnología como Motorola, HPE, IBM y EDS, su llegada a este puesto estratégico no es un movimiento menor en el tablero corporativo de la región.
En pleno 2026, la velocidad de los despliegues de IA empresarial ha dejado obsoletos los viejos manuales comerciales donde una sola corporación pretendía dominar de punta a punta la cadena de valor. Sentarse a conversar con él es entender que los días del lobo solitario en el sector corporativo terminaron de forma definitiva. La transformación digital moderna se parece mucho más a una partida cooperativa de un videojuego masivo en línea, donde necesitas el equipamiento especializado de todos los miembros de tu clan si no quieres que la partida termine en la primera pantalla.
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Emerson Dipardo explica en Pixelados la importancia de construir alianzas estratégicas basadas en la confianza radical para acelerar la adopción de la IA empresarial, un movimiento que transformará la modernización de aplicaciones críticas e impulsará la resiliencia en el cambiante panorama tecnológico de Colombia y Latinoamérica.
Por qué cooperar con la competencia es la única regla para sobrevivir a la velocidad de la IA empresarial
La IA empresarial exige una especialización tan profunda que ninguna compañía tecnológica puede dominar de forma aislada toda la cadena de valor. Colaborar con los competidores permite integrar capacidades de nicho específicas, acelerar el lanzamiento de productos al mercado y mitigar los riesgos financieros operativos de la innovación masiva.
La realidad es un poco más compleja de lo que dictaban las viejas teorías de competencia agresiva de mercado. Para Dipardo, el panorama de la industria tecnológica actual se define por una necesidad imperiosa de especialización extrema y nichos bien estructurados. Ya no queda espacio real para el sabelotodo corporativo que afirma tener la solución inmediata a cada problema de infraestructura compleja. A ver, esto significa que el verdadero juego ahora consiste en aprender a colaborar activamente con quienes compartes los clientes, integrando soluciones modulares que respondan rápido a las necesidades de procesamiento masivo.
El nuevo líder regional de alianzas de DXC apunta directamente al corazón de la urgencia del mercado: la velocidad de evolución de los modelos de inteligencia artificial es absurdamente alta y ninguna firma retiene la totalidad de las piezas del rompecabezas en su propia bodega. Intentar construir un ecosistema completo de IA empresarial de manera aislada es el equivalente a querer programar un motor gráfico desde cero para cada videojuego que lanzas al mercado; una pérdida de tiempo operativa masiva.
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“La colaboración nos permite integrar capacidades de nicho, acelerar el tiempo de salida al mercado y, sobre todo, mitigar riesgos. La supervivencia no depende de ser el más grande, sino de ser el mejor conectado dentro de un ecosistema que escala soluciones de manera conjunta.”
La escala mata al aislamiento corporativo.
El plan de localización inteligente para adaptar la tecnología global a los presupuestos de las empresas de la región
La localización inteligente adapta las soluciones tecnológicas globales mediante la flexibilización de arquitecturas y modelos financieros que se ajustan a las restricciones de infraestructura y presupuesto locales. Este enfoque cocrea soluciones directamente con socios regionales para garantizar que la adopción cultural acompañe al despliegue técnico.
Las plantillas corporativas diseñadas en los cubículos de Silicon Valley suelen estrellarse de frente cuando intentan rodar sobre el asfalto de las economías latinoamericanas. América Latina posee un entramado de negocios único, caracterizado por severas restricciones presupuestales, deudas técnicas de conectividad y, principalmente, barreras de adopción cultural dentro de las organizaciones. Pero espera, porque el verdadero asunto es que la tecnología más avanzada del planeta no sirve de absolutamente nada si el usuario final decide ignorarla por considerarla ajena a su flujo de trabajo diario.
La estrategia de Dipardo para evitar que los acuerdos mundiales terminen sirviendo únicamente como diapositivas decorativas se apoya en una premisa clara: la localización inteligente de las soluciones. Su labor en la región no se reduce a ejecutar un mandato vertical de arriba hacia abajo, sino a operar como un traductor cultural y técnico entre las matrices globales y las necesidades locales.
Llevo el poder y la escala de nuestro ecosistema global, pero lo filtro a través del conocimiento profundo de las necesidades de nuestros clientes locales. Asegurar el éxito implica cocrear con los socios locales, entendiendo que la adopción cultural es tan importante como la capacidad técnica.”
Más allá de la teoría, lo que importa es democratizar el acceso a la vanguardia. Unir a los gigantes internacionales del desarrollo de software con los integradores locales permite que la digitalización deje de ser una fantasía inalcanzable para convertirse en un motor real de desarrollo productivo regional.
La cultura siempre desayuna a la estrategia.
Cómo una red de aliados fuertes permite actualizar infraestructuras críticas sin apagar el negocio
Una red de aliados fuertes distribuye la complejidad y el riesgo de los proyectos tecnológicos combinando experiencia operativa con innovación disruptiva de nicho. Esto permite inyectar inteligencia artificial en tiempo real mediante integraciones graduales, garantizando la continuidad operativa absoluta de las aplicaciones críticas del negocio.
Modernizar los sistemas centrales de una gran compañía telefónica, un banco o una entidad estatal mientras atiende a millones de usuarios en tiempo real es una maniobra corporativa de alta tensión. DXC se ha especializado históricamente en mantener bajo control los entornos informáticos más críticos, complejos y masivos del planeta. Con la presión actual del mercado por meter inteligencia artificial en tiempo real en cada rincón del flujo de trabajo, el reto radica en cómo transformar esos sistemas antiguos sin provocar un apagón operativo masivo.
Y aquí es donde la cosa se pone interesante: Dipardo recurre a una analogía perfecta al describir esta labor como el arte de cambiar el motor de un avión en pleno vuelo. Si detienes los motores por completo para hacer el mantenimiento preventivo en tierra firme, el avión corporativo se cae; si no los actualizas, la competencia te pasa de largo a velocidad supersónica. La solución no es técnica de forma aislada, sino de red distribuida. Mientras la firma aporta el músculo y la experiencia de la gestión operativa diaria, sus aliados estratégicos inyectan innovación directa en las capas de software e IA.
“Al trabajar como un equipo integrado, distribuimos la complejidad y el riesgo. Contar con aliados fuertes significa tener múltiples capas de validación y experiencia técnica, lo que nos permite modernizar aplicaciones críticas de manera incremental, garantizando que el negocio siga operando mientras inyectamos la inteligencia que el mercado exige.”
No se apaga la máquina operativa.
La confianza radical como el único ingrediente que salva las relaciones corporativas cuando las herramientas caducan
La confianza radical establece relaciones corporativas duraderas basadas en la transparencia mutua, la alineación de propósitos a largo plazo y la generosidad al compartir el éxito. Este factor humano asegura la sostenibilidad de las alianzas incluso cuando las plataformas de software y herramientas técnicas quedan obsoletas.
En un entorno digital volátil donde los modelos de negocio cambian de dirección cada trimestre y el software de inteligencia artificial que compraste ayer por la tarde queda obsoleto mañana por la mañana, los contratos corporativos rígidos basados solo en métricas de rendimiento financiero muestran fisuras rápidamente. Para que un ecosistema tecnológico resista las tormentas de la obsolescencia técnica, se necesita un componente que ningún ingeniero de software puede codificar en un repositorio de código.
Lo que sí queda claro es que Dipardo sitúa este elemento puramente humano por encima de cualquier certificación o arquitectura técnica, bautizándolo como la confianza radical. Las herramientas de código van y vienen a un ritmo frenético, pero la transparencia en los momentos de crisis operativa es lo único que evita que los proyectos conjuntos colapsen ante el primer error técnico en producción.
Para que una alianza sea sostenible, debe haber una alineación de propósitos, no solo de metas trimestrales. La transparencia en los momentos difíciles y la generosidad al compartir el éxito son lo que construye una visión de largo plazo. Al final, las alianzas las firman empresas, pero las hacen funcionar las personas.”
Los humanos hacen funcionar los negocios.

Emerson Dipardo es un ejecutivo senior de negocios y tecnología con una amplia trayectoria liderando estrategias comerciales, transformación empresarial y crecimiento de ingresos en América Latina. A lo largo de su carrera ha ocupado cargos de liderazgo en compañías globales como EDS, IBM, HP, HPE, DXC y Motorola Solutions, donde ha impulsado la expansión de mercados, la negociación de contratos de gran escala y el desarrollo de relaciones estratégicas con clientes corporativos.
Especializado en ventas empresariales, outsourcing, estrategias Go-to-Market y liderazgo de equipos de alto desempeño, ha trabajado de la mano con altos directivos para alinear soluciones tecnológicas con los objetivos de negocio. Su experiencia también abarca la transformación comercial, la optimización del desempeño financiero, la gestión de cuentas estratégicas y la construcción de culturas organizacionales orientadas a la innovación, la ejecución y el crecimiento sostenible.