Te contamos el truco para evitar que estafadores roben tus datos en Google Chrome y saqueen tu cuenta bancaria.
Hoy en día es importante comprender que los criminales ya no intentan atacarte por la fuerza; prefieren que tú mismo les des las llaves de tus cuentas bancarias y otras cosas de valor. Ahora imagina que abres tu navegador para revisar el saldo de tu cuenta y, de repente, una ventana “amigable” te dice que tu sistema está en riesgo y que necesitas una extensión de seguridad oficial.
Confías, instalas la extensión y sigues con tu vida, pero lo que no sabes es que acabas de meter a un espía profesional en tu teléfono o computador, uno que no solo mira lo que haces, sino que tiene el el poder de cambiar los números de tu pantalla mientras parpadeas.
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Este es el escenario real que ha detectado el Laboratorio de ESET Latinoamérica con el malware JS/Spy.Banker.CV. No estamos ante un virus de los viejos que dañaba archivos; estamos ante un “infostealer” que se propaga por correos electrónicos de supuestos bancos y que ha afectado a varias perosnas en América Latina. El peligro es tal que puede modificar visualmente tus portales bancarios para que, sin saberlo, le entregues tus ahorros en bandeja de plata.

¿Cómo operan los estafadores en Google Chrome para vaciar tus cuentas?
Para saber cómo defenderte de esta amenaza, primero debemos entender cuál es su “superpoder”: la manipulación del DOM. Cuando entras a la página de una entidad financiera, este código malicioso detecta patrones como “CPF”, “depósito” o “valor” y redibuja la web. Tú crees que estás en tu banco, pero en realidad estás interactuando con un formulario falso diseñado por criminales.
Estamos ante un infostealer que posee capacidades para robar información sensible de una víctima cuando completa un formulario en una página de internet. Es una clara demostración de que los cibercriminales buscan un rédito financiero aprovechando la reputación de instituciones financieras”
Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
Además, el malware tiene un interés especial con las criptomonedas. Si intentas hacer un pago o una transferencia, el software detecta la dirección de la billetera y la cambia por la del atacante en el último segundo. Si no verificas cada carácter de la dirección antes de darle a “enviar”, tu plata terminará en una billetera anónima al otro lado del mundo.
El truco para impedir que estafadores roben tu información en Google Chrome
Pilas, porque la mejor defensa no es un software mágico, sino tu propia “malicia” digital. La mejor forma para impedir que estafadores roben tu información en Google Chrome consiste en revisar de forma manual tus extensiones y desconfiar de cualquier archivo comprimido que llegue a tu correo, así parezca venir del mismísimo gerente de tu banco.
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Pasos para limpiar tu navegador de espías:
- Revisa tus extensiones instaladas: Entra a la configuración de Chrome y busca la lista de extensiones. Si ves algo que se llame “Security Tool” o similar que no recuerdes haber instalado, bórralo de inmediato. Los bancos nunca te pedirán instalar extensiones de navegador para operar.
- Cero descargas de correos: Si recibes un archivo
.zipo.rarde una institución financiera, sospecha. El malware suele esconderse ahí para instalarse de forma silenciosa. - Ojo con el idioma: ESET identificó que este malware tiene variables en portugués. Si una ventana de tu navegador te habla con términos raros o mezclas de idiomas, cierra todo: es una bandera roja del tamaño de un estadio.
- Verifica la persistencia: Este malware se queda pegado a tu navegador y se ejecuta cada vez que lo usas. Si notas que las páginas de pagos se ven ligeramente distintas a lo habitual, es probable que tu entorno visual esté siendo manipulado.

Prevención para que no seas la próxima víctima
Según explica Micucci, estas amenazas operan de manera sincronizada: mientras una parte recolecta tus datos, la otra manipula tu entorno para que cometas errores. Es recomendable usar gestores de contraseñas externos y, sobre todo, no instalar nada que no provenga de la tienda oficial de Chrome (e incluso allí, hay que leer las reseñas).
La tecnología nos hace la vida más fácil, pero en manos de los estafadores, se convierte en un arma de doble filo.